Alcalde de Andacollo hizo un positivo balance de la Fiesta Chica

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actualidad4El edil andacollino, Juan Carlos Alfaro, manifestó que a pesar de las críticas, no hubo inconvenientes en la realización de la Fiesta Chica en la comuna, puesto que algunas asociaciones de bailes religiosos expresaron su molestia por los pocos espacios con que contarían para bailar, debido a las obras en ejecución en la Plaza de Armas.

Sin embargo, esa situación no fue excluyente e igual subieron bailes de Coquimbo, luego que se hiciera el llamado a no ir por parte de la agrupación comunal, e igualmente la comuna contó con una afluencia de peregrinos normal para la fecha.

«En la Fiesta Chica no suben todos los bailes, la llegada de fieles es menor en consideración con la Fiesta Grande (…) nosotros calculamos, teniendo en cuenta que estuvo llegando gente desde el día jueves, que en total, hasta hoy (lunes) hubo una visita de unas 180 mil personas en total, lo cual es normal para la fecha», explicó Alfaro.

Además, el alcalde señaló que «a pesar de la congestión y las obras en curso, hay un positivo balance, ya que la gente igual llegó masivamente a la fiesta, hubo un buen funcionamiento de la seguridad, y no se registraron accidentes ni hechos que lamentar».

No faltaron los caminantes que pagan una manda

Las Fiestas de Andacollo se caracterizan por el alto número de fieles que llega a la comuna a pagar una manda, y lo hace caminando, recorriendo kilómetros para lograr su cometido.

Según cifras de la Iglesia andacollina, un 45% de los caminantes que llegan a la comuna a pagar alguna manda,  parten su recorrido desde el sector La Cantera o Tierras Blancas en Coquimbo, mientras que el 40% desde el sector El Peñón y el 15 % desde la provincia de Limarí.

Si bien la mayoría de los caminantes son gente joven mayoritariamente hombres, entre  los 17 a 35 años, este año, a medida que se recorría la ruta D-43, que algunos padres seguían la ruta con hijos pequeños de unos 8 a 12 años, mientras que del sector rural también llegaron adultos mayores. De hecho, para los caminantes, en el camino a Andacollo son frecuentes los comerciantes que se instalan en la berma con sus carpas para vender provisiones, en donde estas personas son sus principales clientes.

Una vez en Andacollo, los fieles –en la mayoría de los casos- ingresan arrodillados a la Basílica Menor, asisten a las misas cada una hora, y por lo general, vuelven a su destino en la locomoción dispuesta.

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