El pangasius o «planga» llega de Vietnam a nuestros platos

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11Ya tiene su tiempo en restaurantes, digamos, es conocido, pero queda claro cuál es su aporte nutricional.

Empresas operadoras en algunas ocasiones adquieren el producto para ser consumido por los estudiantes que son parte del Programa de Alimentación Escolar (PAE). De origen vietnamita, ha sido cuestionado debido a su casi nulo aporte nutricional y también por las condiciones en que es cultivado.
Según organizaciones internacionales dedicadas a la recopilación de información en este ámbito, tiene en promedio un 18% menos de proteínas que especies marinas tales como el lenguado y la merluza.
Sin embargo, la legislación chilena permite su comercialización debido a que cumple con la normativa vigente. Iniciativa «Más Mar» pretende reemplazarlo con especies marinas de origen regional.

1,5 metros de longitud, 40 kilos de peso y una carne muy blanca. Estas son algunas características del Pangasius hypophthalmus popularmente conocido en el mundo y en Chile como Panga o Pangasius.
Pescado de origen vietnamita que durante los últimos años ha adquirido gran notoriedad debido a los cuestionados beneficios para la salud de quien lo consume.

En nuestro país, esta especie es comercializada por distintos supermercados y posee gran aceptación por el público en general debido sobre todo al bajo precio en que es vendido.
Además, de tener una importante presencia en el comercio, en algunas ocasiones este animal es incluido por las empresas operadoras en la dieta del Programa de Alimentación Escolar (PAE), ofrecido a los estudiantes de todo Chile por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb).

El Pangasius es cultivado a más de 18 mil kilómetros de nuestro país, específicamente en el Río Mekong de Vietnam, cauce de 4.880 kilómetros de longitud que también recorre China, Birmania, Laos, Camboya y Tailandia. A causa de los miles de hogares y numerosas industrias que se encuentran en su ribera y que vierten en él sus riles, ha sido catalogado como uno de los ríos más contaminados del mundo.

APORTE
NUTRICIONAL
CUESTIONADO

Además, de esta situación su aporte nutricional ha sido criticado, ya que este es casi nulo. Según Información entregada por BEDCA (Base de Datos Española de Composición de Alimentos) y USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), el pangasius tiene en promedio un 18% menos de proteínas que especies marinas tales como el lenguado y la merluza.

No obstante, a pesar de todos estos antecedentes, su consumo se ha ido intensificando en varias naciones debido principalmente al accesible precio con que es comercializado. Asimismo, cuando en 2013, este pescado inició su venta en Chile, el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) indicó que cumple la normativa nacional e internacional vigente y que en cuanto a su calidad, esta debe ser verificada por el Ministerio de Salud (Minsal).

EN LA DIETA
JUNAEB

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), es la iniciativa de la Junaeb encargada de la dieta de los estudiantes de los distintos colegios a lo largo del país. Alimentación que es repartida en los establecimientos educacionales por empresas operadoras las que muchas veces incluyen la especie asiática en su menú.
Según indicó la entidad encargada de la ayuda escolar y becas, el consumo de productos marinos en los colegios chilenos se divide de la siguiente forma: los niños de enseñanza básica y prebásica reciben en su ensalada atún dos veces, como mínimo, al mes (10 gramos), mientras que en el almuerzo lo hacen cuatro veces al mes, de las cuales dos como máximo es pescado (jurel en conserva generalmente), una vez como mínimo filete de pescado y una vez como mínimo, 60 gramos de atún.
En tanto, quienes cursan la enseñanza media consumen en su ensalada atún mensualmente dos veces como mínimo (10 gramos) y en su almuerzo lo hacen cuatro veces al mes, de las que, como máximo, es pescado (jurel en conserva casi todas las ocasiones), una vez como mínimo filete de pescado y una vez como mínimo atún (80 gramos).

INICIATIVA
MAS MAR

A comienzos del año 2017, nace en la Región de Coquimbo «Más Mar». Iniciativa público-privada que tiene como visión transformar a la zona en una fuente de bioproductos con valor agregado de origen marino. Asimismo, uno de los lineamientos de este proyecto es incentivar el consumo de productos marinos entre las personas especialmente entre los niños y jóvenes.
En esta dirección, es que desde hace algunos meses se encuentran trabajando con la Junaeb para que alimentos marinos regional con alto valor nutritivo puedan ser incluidos en su programa de alimentación y reemplazar al, a estas alturas, polémico pangasius.

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