Paciente Vegetal cumple una semana en su casa

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13Una semana en su casa cumplió Miguel Ángel Muñoz Araya, de 48 años, el paciente que quedó vegetal tras una fallida operación a la nariz, realizada en Tacna Perú. Luego de un proceso de adaptación en el Hospital San Juan de Dios de la Serena, fue enviado a su casa para evitar que se contagie con algún tipo de enfermedad intrahospitalaria.
Permanece en la casa de los padres de Jessica Rodríguez, en la villa El Parque en el sector de Las Compañías en La Serena, donde se le adaptó una habitación especial donde recibe los cuidados necesarios de parte de su familia y de una cuidadora que fue contratada especialmente.
Jéssica Rodríguez contó que a pesar de que ha recibido una ayuda importante por parte del Hospital, calcula que mensualmente requerirá de más de $800 mil para poder comprar todo lo que su marido requiere.
Lo está alimentando a través de una sonda, con preparados lácteos especiales y papillas preparadas con distintos alimentos, que fueron recomendados por el equipo médico que lo atendió en el hospital.
Esta semana ha sido muy pesada para nosotros, porque tenemos que preocuparnos de él todo el día y toda la noche. Tuve que aprender a aspirarlo, para evitar que se ahogue, lavarlo y hasta mudarlo, ya que él no tiene ningún tipo de movimiento», contó la mujer.
La habitación donde se mantiene el paciente, está acondicionada especialmente con una cama clínica, un colchón antiescara y una máquina de aspiración que se tiene que utilizar permanentemente. Además se requieren de una serie de elementos para poder cuidarlo, como por ejemplo las sondas, pañales y guantes, que generan un costo que se suma a la dieta especial que le están entregando en la casa.
«Yo asumo todo lo que significa su cuidado y lo único que quiero es que pueda cambiar su condición, porque por ahora todo sigue igual. Él no se mueve, no abre ni siquiera los ojos y hay que preocuparse de todo lo que se necesita para que pueda seguir viviendo», contó Jessica Rodríguez.
La intervención practicada el 15 de marzo en Tacna, buscaba sanar a Miguel Muñoz de un problema en el tabique que le complicaba su respiración. La decisión para operarse en Perú fue únicamente por ahorro, ya que la operación en Chile costaba unos $4 millones y en Perú solo necesitaban pagar $800 mil.
Pero los planes dieron un vuelco total al interior del pabellón, debido a que sufrió un paro cardiorespiratorio, que obligó a detener la intervención y llevarlo desde la clínica Promedic a un hospital cercano, donde nunca se pudo recuperar, quedando en estado vegetativo permanente.

Desde que sufrió el paro cardiorespiratorio, su condición ha sido compleja y no ha presentado una evolución positiva, respecto de su diagnóstico original. Únicamente, se logró que su función respiratoria se normalizara, por lo que pudo ser desconectado del respirador artificial, mientras estaba en Tacna. De ahí fue trasladado a Arica, gracias a gestiones del Consulado y finalmente llegó a La Serena en un avión ambulancia.
Mientras la familia se las arregla para cuidar a Miguel Muñoz en casa, continúa el juicio iniciado en la fiscalía local de Tacna, que busca deslindar responsabilidades en los dos profesionales que  lo operaron, ellos son Eleasar Nina Flores (otorrinolaringólogo) y Víctor Ascona Zevallos (anestesiólogo). De igual forma se busca aclarar las responsabilidades civiles de la clínica Promedic, de propiedad del actual gobernador de Tacna, Omar Gustavo Jiménez Flores, de profesión médico.

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