La nueva estratégica Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la PDI

9La componen diez personas, entre ellos cinco fiscales, quienes comenzaron a trabajar desde enero y ya han obtenido resultados, como la detención de un asaltante serial. Pero, su objetivo son los alunizajes…

Luego de seis meses de intenso trabajo, la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la Región de Coquimbo, que surge al amparo de las modificaciones implementadas con la Ley de Fortalecimiento del Ministerio Público, está entregando resultados.
Hace poco lograron la captura de un asaltante serial que sembraba el pánico en La Serena, entre el Parque Pedro de Valdivia y las canchas Borde Río. Sin embargo, el objetivo principal de la unidad a cargo de Eduardo Yáñez Muñoz, el fiscal en jefe, es terminar con los alunizajes.
«Esta unidad tiene como objetivo la investigación de delitos contra la propiedad y que en conjunto con el trabajo de los analistas criminales, podamos levantar problemas delictuales de connotación y hacer un trabajo intensivo de persecución penal y también de prevención, como en los alunizajes. Desde que entró en vigencia esta unidad, principalmente conforme en el marco regulatorio que ha fijado el fiscal nacional, ha sido para investigar los delitos de robos y este año se agregaron los delitos de ley de control de armas», cuenta Freddy Salinas, fiscal de focos e integrante del grupo.
La unidad comenzó a funcionar en enero y en otras regiones, cuenta Eduardo Yáñez, el trabajo ha dado buenos resultados en casos de connotación nacional, como los «turbazos» en Valparaíso.
«Llevamos poco tiempo, pero esperemos tener muy luego resultados macros con los alunizajes, especialmente, pero también en otros focos».

Son 10 las personas que trabajan en la Unidad de Análisis Criminal: 5 fiscales, 3 analistas criminales y 2 funcionarios de apoyo con cobertura en toda la región.
-¿Pocos?
– Es que sólo trabajamos los casos excepcionales, entre 15 y 20 focos al año, no más que eso, dado que para los hechos aislados siguen trabajando las fiscalías locales.
Explica Yáñez que el objetivo no es trabajar el caso a caso, «porque si vamos a eso las penas son bien bajas. Por ejemplo, el robo en un lugar habitado va de 541 días a cinco años y la receptación del auto, de tres a cinco años. Si consideramos eso, la verdad es que es complejo meterlos presos. Entonces el objetivo es poder armar causas que tomen a bandas criminales, tratar de agrupar en lo posible varios casos para ir acumulando las penas y, de esa manera, intentamos que sean efectivas y con cumplimiento privado de libertad».
Salinas sostiene que «no investigamos en función de que hoy se cometió un delito y ojalá pillarlo en fragancia, ya que eso es lo inmediato. Lo que nosotros estamos tratando de hacer es desarticular las bandas que cometen este tipo de delitos y aunque es complejo, da mejores resultados a la larga. De hecho, la cantidad de alunizajes ha disminuido desde que se comenzó a trabajar en forma más sistemática».

Respecto a si estos grupos que cometen los alunizajes tienen a un cabecilla o son grupos organizados, explica Salinas que «varios son los sujetos que se dedican a este tipo de delito y varios ya se encuentran en prisión preventiva, pero tampoco nos parece que sea una banda y que tenga un cabecilla y una estructura bien rígida. Acá son varios grupos que han cometido este robo, que se relacionan entre ellos, pero que justamente hemos ido desarticulando. Se conocen unos con otros, pero no necesariamente actúan de manera sistemática y organizada, sino que aprovechan la oportunidad. Un día se roban un vehículo y los que están disponibles van a cometer el golpe, así que no necesariamente estamos hablando de un cabecilla que dirija toda una organización y que haga un estudio previo. Es más un fenómeno de red delictual que de bandas y criminales propiamente tal. De hecho, han cometido delitos en distintos tipos de locales comerciales, desde el retail hasta espacios más pequeños y que en muchos casos se repiten, por lo mismo hemos ido atacando a estos grupos de mejor forma».

Debido a la cantidad de alunizajes que hubo el año pasado y a comienzos de este, es que la unidad se reunió con los afectados, especialmente con las cámaras de comercio tanto de La Serena como de Coquimbo para explicarles el procedimiento y ellos, reconoce Salinas, quedaron bastante satisfechos, «visto que sirvió para retroalimentarnos y saber a qué recurrir en caso de tener una información, algún dato, ojalá ser lo más fluido y tener una coordinación más expedita. Una de las cosas que les planteamos fue que pudieran mejorar las medidas de seguridad en los locales y estamos trabajando en unas recomendaciones básicas que permitan evitar ese delito. Pero, en general, están bastante claro de que tienen que mejorar su medidas de seguridad y lo sienten como algo natural, de tener alarmas, barras de contención…».

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