Tomas de los campus de la ULS cumplen 27 días…

11Un letrero que dice «ULS en toma feminista» anunciaba algo grande. Fue el 18 de mayo, por la tarde, cuando la mayoría de los funcionarios y estudiantes se había marchado. Desde entonces, la Universidad de La Serena ha mantenido la mayoría de sus campus en toma.
Cuesta saber y entender lo que buscan. Es casi imposible. No hablan los estudiantes, menos ellas, las mujeres de la Asamblea Autoconvocada, quienes lideran esta paralización no sólo en La Serena, sino que en la mayoría de las universidades paralizadas del país para reclamar por una educación no sexista, en donde todos los planteles convergen en su eliminación.
«Todo es a través de comunicados», nos respondieron cuando intentamos entrar en su mundo, el que comenzó en la Universidad Austral de Valdivia, después de que trascendiera que un docente, acusado de acoso sexual en contra de una funcionaria, sería despedido y por ello recibiría una millonaria indemnización. Este hecho detonó la molestia del alumnado y la toma de las dos sedes de la institución (Valdivia y Osorno). Dos semanas después se sumó Derecho de la U. de Chile, y desde entonces la cifra ha ido en alza.
«Llegó para quedarse…»
Hay lienzos colgados en prácticamente todos los edificios. «Contra el capital y la violencia patriarcal», reza uno de ellos en el Campus Bongard. También se puede leer un rayado: «Estudiantes ‘unidas’ en la lucha». Otro, en el frontis Ignacio Domeyko: «De camino a casa queremos ser libres, no valientes».
En el frontis de uno de los campus en toma hay alumnos estudiantes conversando. No quieren seguir perdiendo clases, pero de igual manera están de acuerdo con el movimiento feminista, «el que al parecer llegó para quedarse», dice una de las jóvenes que integra el grupo que conversa en las escaleras del Campus Ignacio Domeyko, donde funciona la Facultad de Ingeniería.
El decano de esa facultad, Mario Durán Lillo, comentó que «todos los estudiantes de la Facultad a través de sus centros de estudiantes realizaron una votación y se tomó la decisión de ocupar los espacios físicos (toma) como medida preventiva para evitar que personas externas a la Facultad se tomaran las dependencias».

Sin embargo, aclaró que «las clases se reprograman de acuerdo al calendario académico establecido por la Vicerrectoría Académica de la Universidad. No existirán clases perdidas, se prolonga el semestre hasta cumplir las 18 semanas establecidas por semestre».
Junto con Domeyko también están en toma Garmendia, Colina, Bongard y Campus Coquimbo, mientras que Música y Limarí se mantienen en paro.
«Desconozco alguna fecha de término, ya que es la Asamblea de Mujeres Autoconvocadas la que está llevando el movimiento», dice uno de los estudiantes antes de agarrar su mochila y partir, junto al resto de sus compañeros.
En el mismo Campus, pero por calle Anfión Muñoz, la soledad es apremiante. Pocos alumnos se ven paseando por sus interiores. Sólo una estudiante sentada en una silla lee unos papeles, mientras recibe algunos rayos de sol, que a esa hora de la mañana son bien pocos. Por fuera pasean algunos pocos y la respuesta, al saber nuestra consulta, es tajante.
«Las autoridades son responsables de que no haya respuestas a nuestras demandas y esta movilización plantea un diagnóstico, pero también plantea que sin democratizar nuestras universidades no podremos afrontar la violencia machista», nos responde una joven, que luego emprende su retirada.

En el Ministerio de Educación están molestos. Porque advierten que no han podido entablar una conversación debido a que «no existe un vocero y representante», señaló el seremi de la cartera, Luis Tello.
Y agregó que «hemos estado haciendo seguimientos respecto al movimiento autoconvocado feminista, y la verdad es que nos parece muy lamentable esta situación, dado que este movimiento no tiene representación de las bases y eso nos preocupa mucho. La Federación de Estudiantes también se siente un poco aislada y a la vez, manejamos información de que varios presidentes del centro de alumnos han ido renunciando a sus cargos por las diferencias que han mantenido. Es más. Ese movimiento autoconvocado no cuenta con un vocero para poder articular un diálogo entre el Ministerio de Educación y la misma rectoría, que hoy tampoco ha tomado cartas en el asunto y eso, obviamente, está llevando a que muchos estudiantes salgan perjudicados con sus beneficios estatales».
Luego, el secretario regional apuntó que las tomas que están a pocos días de cumplir el mes, «es un tema delicado y que hemos tratado, visto que cuando asumí me reuní con la Federación de Estudiantes, quedando abiertas las puertas del ministerio ante cualquier requerimiento y también me reuní con los rectores y representantes de las universidades, donde quedamos en lo mismo, en poder reunirnos e ir viendo los pasos a seguir por medio de una mesa técnica».

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Una respuesta para Tomas de los campus de la ULS cumplen 27 días…

  1. Andy de la Sotta

    Todos sabemos que esto es instrumentalizado por grupos políticos, que se aprovechan de los tontos útiles débiles de mente. El feminismo está bien, pero no por eso van a perjudicar a la educación pública, que nunca puede cumplir con sus plazos. Esta gente perjudica a la educación pública, a mi juicio, hay que caducar la gratuidad para quienes no quieren ir ni dejar estudiar.

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