
Para la defensora Paula Pérez su representado desde el momento de la detención siempre manifestó su inocencia y durante la investigación nunca fue reconocido por víctimas ni testigos directos de los hechos. Hoy se encuentra con su madre y abuela.
Por René Martínez Rojas
Tiene 15 años y estuvo 63 días detenido. Entonces estudiaba, vivía con su madre y abuela, que se encuentra en situación de discapacidad. No tenía antecedentes penales.
Pero supuestamente un testigo de oídas que habría escuchado que él habría estado vinculado en un asalto, le cambió la vida tras ser imputado por asaltar a un chofer de aplicación en el sector de La Antena, en La Serena.
Fue formalizado en febrero del año pasado con 14 años y se le imputó un robo con violencia, «pero nunca se ratificó ni se hizo ninguna diligencia para poder determinar aquello, además que las descripciones físicas de los verdaderos autores no coincidían absolutamente en nada con mi defendido», cuenta la Defensora Penal Juvenil Paula Pérez.
Peritaje de
investigación
Según la imputación de la Fiscalía, la noche del 3 de febrero un conductor de DIDI recibió una solicitud de viaje desde la intersección de calles Arauco con Tegualda, en La Antena, cuando al llegar fue abordado por un grupo de sujetos, entre ellos supuestamente el menor, quienes lo atacaron con armas blancas y agredieron con golpes de puño resultando con lesiones en brazos, espalda y tórax.
Lograron sustraerle la billetera, el celular, dinero en efectivo y un reloj.
Al respecto, la defensora señala que en un video se observan tres sujetos, dos al interior del vehículo y uno al exterior, quien ya se encuentra condenado por el Tribunal Oral de lo Penal de La Serena.
Mientras que, otro de los menores, quien se encontraba al interior del vehículo, no puede ser perseguido penalmente porque es inimputable, pues a la fecha de los hechos tenía menos de 14 años.
Y del tercer sujeto, luego de una serie de diligencias, «hicimos un peritaje de investigación criminalística aprobada por la Defensoría Regional, que realizó el exfuncionario de la Policía de Investigaciones Claudio Barrera, y se logró determinar a través de este peritaje y el examen que se hace de las imágenes comparativas, también con las de mi representado, que no tiene ninguna similitud con esta persona, razón por la cual se deja sin efecto la medida cautelar de internación provisoria de 63 días al interior del Centro de Internación Provisoria de La Serena…».
De hecho, cuenta que con fecha 6 de agosto de 2025 la Fiscalía -en una audiencia- decide comunicar el no perseverar en el procedimiento por no haber reunido antecedentes suficientes para acusar «y la defensa solicita al Tribunal que se decrete el sobreseimiento definitivo por inocencia en atención a que los antecedentes eran claros, pues mi representado no había tenido participación».
Experiencia
traumática
Aunque hoy se encuentra en libertad y pudo regresar a su colegio, el panorama sigue siendo complejo, entendiendo que al momento de su imputación tenía 14 años.
«La verdad que fue bastante difícil, porque este joven nunca ha tenido ningún tipo de vinculación con el sistema procesal penal de ningún tipo. Este es su primer contacto con el sistema y fue el más grave de todos, pues fue internado provisoriamente. Es un joven que estudiaba, que estaba bajo el cuidado de su mamá y de su abuela, que además tiene una situación de discapacidad», señala la profesional.
A su juicio, lo ocurrido «impactó de manera compleja tanto al joven como a su grupo familiar, quienes de un día para otro tuvieron que verse en esta situación, lo que afectó anímicamente al joven, por cuanto estaba permanentemente en una situación de tensión frente a esta incertidumbre respecto de lo que iba a ocurrir».





























