
Su defensa sostuvo que no se acreditó daño a la honra ni perjuicio económico, mientras que Barraza cuestionó que la acción judicial sí fuera difundida públicamente, pero no así su desenlace. Mi Radio declinó referirse al fondo y señaló que se remite a la resolución del juez.
Por Joaquín López Barraza
La periodista Rocío Barraza fue absuelta en la querella por injurias graves con publicidad y por escrito presentada en su contra por Roberto Dueñas. Tras el fallo, cuestionó que la acción judicial sí fuera difundida públicamente, pero no así su desenlace.
El abogado defensor, Carlo Silva Muñoz, explicó que al inicio del procedimiento existió una instancia de conciliación promovida por el tribunal, en la que se planteó como salida «el pago de una suma de dinero, retractaciones y disculpas públicas». La defensa, sin embargo, decidió no aceptar esa vía. «Rocío siempre decidió no tomar ese camino, porque se mantenía firme en el sentido de que los hechos que había vivido y contado eran hechos concretos y verídicos», sostuvo.
De acuerdo con la resolución, el tribunal absolvió a Barraza de los cargos formulados en su contra y no ordenó disculpas públicas, réplicas ni otras medidas de reparación comunicacional. Además, eximió al querellante del pago de costas.
Silva sostuvo que la defensa optó por llegar a juicio porque estimaba que no era posible acreditar el delito. «Este delito requiere que exista como resultado un daño a la imagen, al prestigio, al buen nombre o a la honra, y entendíamos que la dinámica del hecho relatado en la querella no revestía esa condición», señaló. Añadió que el querellante no fue ofrecido como testigo en el juicio, lo que —a juicio de la defensa— impedía acreditar de forma directa un eventual daño a su honra o prestigio.
A ello se sumó prueba pericial presentada por la defensa para refutar la existencia de un perjuicio económico. «Pudimos probar que desde los dichos de Rocío a la fecha de la querella, los números de seguidores tanto de Roberto Dueñas como de Mi Radio en plataformas como Facebook o Instagram habían subido y no habían bajado. Además, el peritaje determinó que incluso hubo nuevas contrataciones y nuevos auspiciadores», afirmó el abogado.
Barraza sostuvo que una de sus principales preocupaciones durante el proceso fue el eventual impacto laboral de la exposición pública del caso. Según dijo, en las publicaciones donde se informó la querella se la identificó reiteradamente junto a su lugar de trabajo, lo que —a su juicio— podía traducirse en un perjuicio profesional. «Cada vez que me mencionaban era Rocío Barraza, periodista de TNT Sports, como si eso fuera parte central de la querella. Si yo hubiera tenido un trabajo donde me hubiesen cuestionado por esto, me podrían hasta haber echado», afirmó.
La periodista también reclamó que el resultado del juicio no haya sido informado con la misma visibilidad con que se difundió la causa en su contra. «Lo último que públicamente había quedado era que yo estaba querellada y que arriesgaba cárcel. Cuando salió la sentencia donde se indica que ese delito no existió, no hubo réplica», señaló.
Consultado por Diario La Región, Mi Radio indicó que «el medio de comunicación no dará declaraciones y se limitará a la resolución del juez». Esa resolución absolvió a Barraza y eximió al querellante del pago de costas, sin ordenar disculpas públicas ni publicaciones posteriores.




























