El panorama en las ferias libres de la zona comenzó a cambiar de color, y no precisamente por la estación. La preocupación por el aumento del precio del diésel ya muerde los productos de la canasta básica: mientras algunas frutas se mantienen, las hortalizas iniciaron una carrera al alza que promete intensificarse en las próximas semanas.
Joaquín López Barraza
Así lo confirma el feriante Patricio Rojas, quien recorre los puestos de Las Compañías y La Antena. Su termómetro es directo, ya que viaja dos veces a la semana a Lo Valledor, en Santiago, para abastecerse. «El plátano bajó un poco, pero todo lo que es hortaliza se va a disparar. El saco de papas de 25 kilos pasó de 10 a 14 mil pesos», asegura.
Para Rojas, el culpable tiene nombre y apellido: el combustible. «Antes gastaba $200 mil en el viaje a Santiago, ahora gasté $280 mil», señala, explicando que esa diferencia de $80.000 por flete hace imposible mantener los valores antiguos.
En la Feria de Abastos de La Serena la temperatura es similar y los locatarios ya sacan cuentas de un contraste de precios que, entre la semana pasada y esta, resulta evidente. Mientras el kilo de limón subió de $600 a $1.100 y el saco de papas escaló de los $7.000 a los $12.000, el tomate entregó un respiro al bolsillo de los caseros, bajando de $12.000 a $8.000 la gamela.































