
El movimiento comienza antes de que caiga la noche. Desde las 19:00 horas, la Avenida Peñuelas presenta un extenso taco en dirección al pueblito, mientras decenas de personas avanzan a paso relajado buscando un panorama para la jornada.
Por: Valentina Echeverría O.
Al ingresar al recinto, el estacionamiento funciona con tarifa fija de $2.500 —desde las 09:00 hasta las 02:30 horas— independiente del tiempo de permanencia. A esa hora, el ambiente comienza a transformarse, las familias que pasaron la tarde en el sector dan paso a grupos de amigos y parejas que llegan atraídos por la amplia oferta gastronómica y de bares.
Por su parte, los locales de artesanía mantienen sus puertas abiertas desde las 12:00 hasta cerca de las 23:00 horas, mientras que bares y restaurantes extienden su funcionamiento hasta las 2 de la madrugada —e incluso un poco más—, consolidando a Peñuelas como un punto de encuentro tanto diurno como nocturno durante la temporada estival.
Ventas al alza
y presencia
extranjera
Desde los locales gastronómicos, el balance del inicio de enero es positivo. Daxmari Alvarado, del stand Teque Crux, explicó que el flujo de público ha ido en aumento con el avance del verano. «Desde que empezó la temporada había movimiento, pero desde el primero de este mes para acá se ha notado mucho más. Ha estado muy, muy lleno y todavía falta, porque esto se empieza a llenar fuerte desde las ocho y media o nueve, cuando sube la gente de la playa», comentó.
Una percepción similar existe en los bares del sector. Rafaela Zambrano, del área de administración del Restaurant, Bar y Cafetería Beer Garden Peñuelas, señaló que, si bien la temporada estival se considera desde mediados de diciembre, el aumento real de público se comenzó a notar hacia fines de diciembre.
«Desde el 20 de diciembre se empezó a ver un comportamiento mucho más masivo. Hemos recibido harto argentino, harto español —algo que antes no se veía tanto— y poco chileno, que generalmente llega más en febrero. Todos los años se comporta más o menos igual», explicó.
Zambrano detalló que el local ha registrado jornadas completas, con sus distintos espacios funcionando a plena capacidad. «Hemos tenido días con salón, terraza y cafetería llenos. En la noche vuelve a subir el público, sobre todo cuando empiezan el DJ, los concursos y el karaoke. Ahí se da el peak, cerca de las 22:00 horas», indicó, adelantando además la incorporación de nuevas propuestas gastronómicas y cócteles de autor para este verano.
Un espacio
cultural abierto
a la comunidad
Más allá de la gastronomía, el componente cultural sigue siendo parte central del pueblito Peñuelas. Alicia Castillo, organizadora de los eventos de la Pérgola —ubicada en el local 20—, destacó que el espacio está abierto a la comunidad. «Es para agrupaciones de danza, folclor, teatro o música. Solo hay que coordinar las fechas, porque el pueblito no solo es turístico, también es cultural», señaló.
Durante estos días, la programación incluye presentaciones musicales y danzas tradicionales. «Siempre tenemos música viernes, sábado y domingo, con horarios al mediodía y en el horario prime, desde las siete u ocho hasta el cierre, que es a las once de la noche», agregó.
Con un ambiente marcado por la juventud, la diversidad de panoramas y precios para distintos bolsillos —incluyendo servicios como baños con aporte voluntario—, el pueblito Peñuelas proyecta una temporada estival intensa, consolidándose nuevamente como uno de los espacios más concurridos para disfrutar el verano en Coquimbo.































