Fue el miércoles 26 de marzo del año pasado en un domicilio del pasaje Los Girasoles, en la ciudad de Huancayo en Perú. Minutos antes de que D. S.V saliera a trabajar de manera informal, como lo hacía desde que se encontraba en ese país, fue detenido por la policía peruana y un enlace de la PDI.

Por René Martínez Rojas

Estuvo meses en prisión en una cárcel antes de que se concretara su extradición esta semana y su reformalización, donde se ratificaron los hechos que se formalizaron en su momento, que son dos delitos de violación, a dos víctimas distintas.

Uno de los casos ocurrió en 2018 durante las fiestas de La Pampilla de San Isidro en Vicuña, cuya víctima se quitó la vida en 2020 dejando una carta indicando su motivación y que su decisión derivaba ante la falta de justicia y apoyo.

Meses después, el Ministerio Público de Vicuña iniciaba la reapertura de la investigación, instruyendo nuevas diligencias. Por entonces, D.S.V cumplía una condena en Huachalalume por otros delitos. Pero pronto saldría en libertad. Y enseguida su huida del país en calidad de prófugo de la justicia por 1 año y 4 meses.

La primera orden de detención emanada contra el imputado por el Juzgado de Garantía de Vicuña es del 15 de noviembre del año 2023.

«Estábamos frente a un imputado que tiene diversas causas en calidad de imputado por otros delitos, algunos violentos, y esa era la condición en la que él se encontraba. Y cuando se determina que no estaba en territorio nacional, es que se empieza a realizar esta búsqueda por parte de la PDI de Vicuña…», recuerda el subprefecto Alexis Díaz Valdivia, jefe subrogante de la Policía de Investigaciones de Vicuña.

Ya en 2024 empiezan con un trabajo más de inteligencia policial con el objeto de poder establecer su paradero.

«Y logramos tener a comienzos del año 2025 algunas medidas intrusivas autorizadas por el Juzgado de Garantía, que fue clave para poder determinar, a través de los antecedentes que se recabaron, de que esta persona se encontraba fuera de Chile junto a su pareja chilena y un hijo».

De igual manera se lograron obtener antecedentes de que tanto su pareja como la hija de ambos habían conseguido documentación peruana legal de la Superintendencia Nacional de Migraciones, emitido en octubre de 2024 y con fecha de expiración en octubre de 2026.

Sin duda, una información determinante para acotar la investigación, en este caso a la ciudad de Huancayo, a unos 310 kilómetros de Lima.

De esta manera comenzó la gestión con el oficial de enlace que tiene la Policía de Investigaciones en Perú «y que fue fundamental, ya que una vez que generamos la alerta de que existía una ubicación probable el enlace, que es un detective, junto con las autoridades peruanas y con una unidad que tiene que ver con la trata de personas y el tráfico ilícito de inmigrantes de Perú, logran hacer vigilancias al domicilio y establecer que efectivamente el sujeto se encontraba en ese lugar».

Por cierto, aclara que la captura no se demoró mucho «y es relevante decirlo», porque si bien es cierto que existe todo un trabajo con otro país y otras instituciones, «el sistema de persecución penal y en este caso cuando tuvimos la claridad de que el sujeto se encontraba allá, se hizo todo de manera muy rápida».

Incluso, desde que pudieron constatar de que estaba en Huancayo, la captura ocurrió en menos de un mes.

«Se logró activar tanto la notificación roja de la Oficina Central Nacional de Interpol (26 de febrero de 2025) como las coordinaciones con el oficial de enlace y la planificación previa con la vigilancia del domicilio para asegurar que al momento de la detención estuviera en el lugar», asevera.

En ese lugar mantenía un bajo perfil para evitar ser detectado, por lo mismo un trabajo informal. De hecho, en territorio peruano no tuvo causas y por esa razón es que cuando se solicita su extradición es liberado como imputado.

La detención finalmente se realizó en marzo pasado en horas de la mañana «gracias a una irrupción bastante limpia, pues no hubo ninguna novedad respecto a que el sujeto pudiera haberse dado a la fuga o evitar su detención. Fue un operativo que hicieron las autoridades policiales en coordinación con el enlace de la PDI y sin ninguna novedad. Creo que jamás esperó que nosotros, como Policía de Investigaciones, lográramos ubicarlo en el extranjero».