Si bien, el cambio menos favorable, las nuevas exenciones arancelarias que regirán en Argentina y la variante seguridad, han incidido en la disminución de la llegada de turistas trasandinos, en comparación con el verano pasado, el sector turístico cifra sus esperanzas en el resto de enero y en la temporada baja.
Bastián Álvarez Pardo
De acuerdo con información proporcionada por la Delegación Presidencial Regional, desde la apertura del Paso Agua Negra, el 26 de noviembre, hasta el lunes 12 de enero, los cruces de personas, tanto ingresos como salidas, han disminuido en 31% respecto de la temporada pasada.
Este año, se registran 25.424 cruces, de los cuales 16.510 corresponden a ingresos y 8.914 a salidas; mientras que, a la misma fecha del año anterior, se observan 36.892 cruces; de estos, 24.586 corresponden a ingresos y 12.306, a salidas.
La situación es similar en los otros pasos fronterizos. Medios de comunicación de ambos lados de la cordillera consignan que, en el caso del Sistema Integrado Cristo Redentor (SICR), los viajes hacia Chile desde las fiestas de fin de año hasta el inicio de la segunda semana de enero disminuyeron en más de un 20% respecto de la temporada 2024-2025 y la caída, a nivel global, llegaría al 30%.
Y entre los factores determinantes, están las mejores condiciones en cuanto a precios, un cambio menos conveniente y la variante seguridad. Además, desde este jueves, en Argentina regirá la exención de aranceles de importación a los celulares, lo que generará una baja significativa en el precio de los teléfonos móviles, por lo que se espera una reducción en el turismo de compras de tecnología, que caracterizó la temporada pasada.
El cambio menos favorable es otro factor. DIARIO LA REGIÓN consignó este martes que, si en 2024-2025, los turistas argentinos podían comprar hasta $97.000 pesos chilenos con US$ 100, hoy esa cifra ha disminuido incluso a $88.000.
María Antonieta Zúñiga, gerenta de Barrio del Mar, plantea que «durante el mes de diciembre se evidenció una baja de argentinos respecto del mismo periodo del año pasado, lo cual aumentó gradualmente en los primeros dias de enero».
Detalla que «si bien ha habido una baja al inicio de la temporada de turistas argentinos, tampoco a la fecha ha implicado un impacto tan significativo en las ventas pero si se ha percibido un fuerte impacto a la imagen del destino y debemos enfocar los esfuerzos para revertir la sensación de inseguridad tanto en acciones de seguridad como también en estrategias comunicacionales adecuadas».






























