Ahora en el mundo privado, trabajando con empresas de inversión, el ex diputado Juan Manuel Fuenzalida aborda la figura del fundador del movimiento gremialista Jaime Guzmán, en el contexto de los 35 años de su asesinato.

Por Joaquín López Barraza

Guzmán no solo fundó la UDI, sino que además tuvo un rol clave en la construcción de la Constitución de 1980, que pese a los intentos de reemplazo sigue vigente en el país, así como su rol de asesor civil durante la dictadura militar.

En ese marco, Fuenzalida no habla desde la distancia. Lo conoció a fines de los años 80, en el entorno del movimiento gremialista en la Universidad Católica, donde participaban su padre —Juan Manuel Fuenzalida Castro— junto a otras figuras como Hernán Larraín.

«En lo personal, me tocó conocerlo por allá en el 88’», relató, agregando que esa cercanía también se explicaba por su entorno familiar, ya que su madre, Rosa Cobo González, también formaba parte de ese grupo.

«Era una persona muy clara en sus ideas. Cuando tú conversas con alguien así, la reacción hacia lo político se hace más fácil», señaló.

Desde esa experiencia directa, Fuenzalida apunta a la consecuencia como uno de los principales rasgos del ex senador. «El estar en política no es para caerle bien o mal a una persona, es para ser consecuente con tu idea», afirmó.

En esa línea, también vincula esa consecuencia con su destino. «El defender su idea le costó la vida. Cuando da su discurso en contra de la reforma constitucional que permitiría indultar terroristas, le significó la vida. Pero él fue consecuente», sostuvo.

En la conmemoración local, el arzobispo de La Serena, René Rebolledo, también puso el acento en la coherencia como uno de los elementos centrales de su figura. «Puede ser que sus principios gusten o no, pero era coherente, y eso se nos pide a todos», indicó.
35 años de su asesinato y 80 de su nacimiento.

A 35 años del asesinato del senador —ocurrido el 1 de abril de 1991— y a 80 de su nacimiento, las actividades impulsadas por la UDI y la Fundación Jaime Guzmán han incluido romerías, misas y encuentros públicos.

En ese contexto, Fuenzalida cuestiona las lecturas que se han hecho de su figura. «Creo que la izquierda ha tratado de ridiculizar lo que ha sido la historia y busca en Jaime esa figura», señaló.