Desde que asumió el gobierno de José Antonio Kast, acompañado por Jorge Quiroz como ministro de Hacienda, se ha instalado la idea de que el Estado atraviesa un momento «complicado» en materia de recursos. El propio ministro ha señalado en distintos puntos de prensa que recibieron una «caja» prácticamente vacía, lo que abrió un debate con ex autoridades y economistas sobre qué tan real —o relevante— es ese diagnóstico.

Por Joaquín López Barraza

Diario La Región sacudió el polvo de su ábaco y se propuso explicar en buen criollo. La fórmula es simple: si las cuentas del país fueran las de un hogar chileno, ¿qué sería realmente esa «caja»?

Para responder, consultamos al economista Jonathan Hermosilla, vicedecano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central Región de Coquimbo.

La billetera vs. el sueldo del mes

Para entender la pelea, hay que partir por algo simple. La «caja» es la plata que el Estado tiene disponible ahora mismo: lo que hay en la billetera o en la cuenta corriente. «El equivalente en una casa sería lo que tienes en el bolsillo o en la cuenta para usar hoy», explica Hermosilla.

Distinto es el Presupuesto de la Nación. Eso no es plata en la mano, sino una planificación de ingresos y gastos durante el año. Es como saber cuánto vas a ganar en los próximos meses, pero sin tener todavía toda esa plata disponible.

«Es como tener un contrato de trabajo que te asegura sueldo todo el año, pero hoy día en el bolsillo tienes poco. Sabes que la plata va a entrar, pero no la tienes ahora», grafica.
No todo lo que está «anotado» se puede gastar

Ahí aparece la diferencia clave. Puedes tener ingresos asegurados, pero si hoy tienes solo 2 mil pesos en la cuenta, eso es lo que puedes usar de inmediato.

«Es como un depósito a plazo: el papel dice que tienes la plata, pero no la puedes usar hasta que la retires. La caja es lo que puedes gastar sin esperar», agrega.
¿Por qué importa tener plata a mano?

La caja es clave cuando hay urgencias. «Si hay una catástrofe, el Estado necesita reaccionar rápido. Si no tiene recursos disponibles, tiene que salir a buscarlos, mover fondos o endeudarse. Es como tener que romper el chanchito en medio de un incendio», explica.

¿Y por qué se arma tanta pelea?
Aquí entra el punto más discutido. El ministro Quiroz afirmó que recibió apenas unos US$40 millones en caja, cuando lo habitual serían cerca de US$3.000 millones.
Pero otros economistas llaman a poner esa cifra en contexto. El ex ministro de Hacienda Mario Marcel explicó que el Estado no necesita tener toda la plata disponible al mismo tiempo, porque puede ir obteniendo recursos en la medida que los requiere.

«El endeudamiento es parte del financiamiento. No tiene sentido tener todo el dinero guardado en la caja si no se necesita», planteó. En otras palabras, el Estado no funciona solo con lo que tiene en efectivo, igual que una familia que no necesita tener toda la plata en la casa para poder funcionar.

Además, Chile tiene acceso a financiamiento —puede pedir plata prestada cuando la necesita—, por lo que maneja su caja en función de eso. Por eso, tener menos recursos en un momento determinado no necesariamente significa una crisis.

¿Endeudarse es la solución?
No es tan simple. El Estado puede recurrir a deuda —como usar una tarjeta de crédito—, aunque eso también implica pagar después. «Chile tiene buen historial crediticio, pero igual debe cuidar cuánto se endeuda en relación a sus ingresos», advierte Hermosilla.

¿Entonces es grave o no?
Ahí es donde varios expertos bajan el tono. El ex ministro de Hacienda José De Gregorio calificó la discusión como «absurda» y «sobredimensionada». «Lo importante es el presupuesto (…) La caja son operaciones de tesorería (…) esta es una cosa muy menor», afirmó.

En simple: para estos economistas, discutir solo por la «caja» es como fijarse en cuánto dinero tienes hoy en la billetera, sin mirar cuánto ganas en el mes o si tienes respaldo para cubrir tus gastos.

La foto del momento

En definitiva, la «caja» es solo una foto del momento: muestra cuánta plata hay disponible hoy, pero no refleja por completo la salud financiera del país.

Porque, al igual que en cualquier hogar, lo importante no es solo cuánto tienes ahora, sino también cuánto entra, cuánto debes y cómo administras todo eso en el tiempo.