Tomates, zapallos, sandías, melones, zanahorias, caserita también… todo eso se encuentra todavía en la Feria de Abastos de La Serena. Diario La Región salió, como todos los martes, jueves y domingos, con carrito y bolsa en mano para tantear cómo ha golpeado el alza de los combustibles el precio de las frutas y verduras.

Por Joaquín López Barraza

En los pasillos, la preocupación por el petróleo es el tema obligado. Juan Castillo, desde el puesto 137, explica que el ajuste es inevitable: «Si uno va a comprar el petróleo como compraba antes a mil pesos, ahora le cobran 1.580. Uno no puede absorber todos los gastos del petróleo y los productores tampoco. Yo creo que más adelante tienen que ajustarse los precios». Según su estimación, el cambio fuerte se verá en un mes más, aunque advierte que «tienen que subirlo ahora, si no están a pérdida».

El mapa de
las alzas

En el puesto 36, Juan Valencia detalla con precisión los movimientos de la balanza. «El limón subió como un 50%, lo estoy comprando a 1.100 y lo compraba a 600 pesos. La papa subió un 40%, estaba a 7.000 y ahora está a 12.000 pesos el saco», relata. Sin embargo, destaca que el tomate bajó de 12.000 a 8.000 pesos la gamela.

Valencia advierte que el combustible se notará más adelante: «Todavía no se nota tanto porque las cosas son de acá; ya después, cuando vienen de Arica, a lo mejor le van a poner otro precio».

Para Isabel Castillo, con 40 años en la feria, la situación es clara. «La papa la comprábamos a 8, ahora está a 14. Ha subido bastante. Y va a seguir subiendo, porque ahora el jueves se supone que de nuevo sube la bencina. Aunque la traigamos de acá, nosotros gastamos bencina para ir a buscar la mercadería», explica la locataria de frutos secos.

Especulación y
fin de temporada

Pese a los temores por el petróleo, no todos coinciden en la causa de las alzas. Según otros feriantes que no quisieron dar su nombre por miedo a represalias, muchos productos sufrirán un incremento, pero no necesariamente por el combustible, sino por el término de su temporada.

«El limón muchos dicen que sube ahora en Semana Santa, pero es pura especulación, lo que pasa es que coincide que por estas fechas se acaba la temporada de limón y por eso sube de precio. Yo creo que por el momento no está muy claro qué ni cuánto van a subir», confiesan desde el interior de la feria.

Lo cierto es que, entre el fin del verano y los nuevos precios del flete, la recomendación para la casera sigue siendo la de siempre: caminar, preguntar y no quedarse con el primer precio.