La PDI revela que estas acciones obligan a destinar recursos y esfuerzos significativos en investigarlas y que siguen un patrón común en la palabra tiroteo, al menos aquí en La Serena…
Por René Martínez Rojas
La seguidilla de amenazas en establecimientos educacionales de la región de Coquimbo sigue generando preocupación. Y alerta en autoridades, también en las policías, quienes han tenido que trasladarse a distintos centros cada vez que existe una llamada de urgencia.
Desde el hecho grave ocurrido en Calama, con la muerte de una inspectora a manos de un estudiante, la constante recepción de denuncias, difundidas especialmente en redes sociales, ha puesto en alerta a autoridades y policías, quienes deben movilizar recursos ante cada llamado de urgencia.
El caso reciente en el Colegio Adventista de La Serena, donde se encontró un rayado con amenazas a alumnos y funcionarios en un baño, es el más claro ejemplo de esta tendencia.
Sin duda, una situación casi normalizada estos últimos días, pues como aclara el subprefecto Javier Rodríguez, jefe de la Brigada de Investigación Criminal La Serena, «se ha recibido una gran cantidad de denuncias con respecto a amenazas, y entiéndase que la concurrencia de ayer (miércoles) fue por este delito. Lo hicimos y efectivamente había un rayado y se logró determinar quién lo hizo. Sin embargo, la mayor cantidad de las denuncias son de la misma índole».
A juicio del policía «existe un patrón común en la palabra tiroteo, al menos aquí en La Serena», y aunque en muchos casos no pasa más allá de una denuncia, «nosotros como institución no podemos no acudir al llamado, a la instrucción que nos hace el Ministerio Público».
El jefe de la BICRIM señaló que la brigada es la encargada de investigar en flagrancia estos delitos de amenazas, confirmando que ya han acudido a más de diez llamados similares, lo que implica una inversión considerable de tiempo y recursos policiales.
«La verdad es que se invierte bastante tiempo en este tipo de investigación», apuntó.
Por lo tanto, como institución reiteraron en la importancia de realizar denuncias oportunas, tanto en cualquier unidad de la Policía de Investigaciones como al Ministerio Público, además de informar inmediatamente a las autoridades del establecimiento educacional correspondiente.
En paralelo, se advirtió que no se debe intentar identificar ni confrontar a los posibles autores, así como tampoco exponerlos en redes sociales, ya que estas acciones pueden interferir en el desarrollo de la investigación y eventualmente constituir otros delitos.






























