Para la futura diputada Eileen Urqueta, no existe un alineamiento automático con ninguno de los dos grandes bloques, sino que la postura es estar disponibles para los acuerdos que requiere el país.
Por: Bastián Álvarez Pardo
Desde su creación como partido y, aún más, en las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias, el Partido de la Gente, fundado por Franco Parisi, ha defendido la idea de mantenerse fuera tanto de la izquierda como de la derecha tradicionales.
Su slogan «ni fachos, ni comunachos», es la idea que guía a la colectividad que, desde marzo, contará con 14 diputados, entre ellas, Eileen Urqueta por la Región de Coquimbo.
Y, precisamente, esa postura es la que ha llevado tanto a la futura oposición como al próximo oficialismo, a acercarse al PDG para buscar acuerdos, tanto para la presidencia de la Cámara, como para las votaciones que permitan sacar adelante los proyectos de ley del futuro gobierno de José Antonio Kast y para ser oposición a la futura administración.
Eileen Urqueta es categórica al afirmar que «el Partido de la Gente va a mantener su independencia con responsabilidad. Nosotros no estamos para ubicarnos en un bloque ideológico, sino que para representar a las personas y eso ha sido desde que fundamos el movimiento».
Aquello implica, en palabras de Urqueta, mantener la autonomía del partido en las votaciones y debates que no reflejen las prioridades de la ciudadanía en temas como el costo de la vida, la seguridad y el apoyo a la clase media.
Y una de las principales contiendas del PDG, es la presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados. Hace dos semanas, el partido decidió retirarse de la negociación con la derecha por la testera y abrió conversaciones con el actual oficialismo, buscando demostrar, además, su flexibilidad en el diálogo.
Respecto de ello, Eileen Urqueta señala que «la presidencia de la Cámara es una responsabilidad institucional relevante. Si el PDG asume ese rol, lo hará para aportar equilibrio y una conducción enfocada en las urgencias del país, para que el Congreso funcione con orden y foco en las personas».
En ese sentido, la colectividad está disponible para llegar a los acuerdos desde la independencia, poniendo por delante prioridades como el combate a la sequía, el desempleo y la calidad de vida, por sobre los debates puramente partidistas, concluye Urqueta.






























