Con cifras positivas en ocupación turística, pero sin alcanzar los niveles excepcionales del año pasado, la región de Coquimbo se encuentra ad portas de terminar su temporada estival de verano 2026, en medio del regreso a clases – previsto para algunos establecimientos para el jueves 26 de febrero —- , en un escenario marcado por un repunte en febrero tras un inicio más lento de lo habitual.

Por: Valentina Echeverría O.

De acuerdo con datos entregados por la directora regional de SERNATUR, Angelica Funes, durante enero el destino La Serena – Coquimbo se posicionó entre los tres con mejor desempeño del norte del país, alcanzando un 73,4% de ocupación, por sobre el promedio nacional que llegó al 62%. A nivel país, solo destinos como Iquique (76,2%) y San Pedro de Atacama (74,3%) superan estas cifras.

El dinamismo se acentuó durante febrero. En la tercera semana del mes, entre el 9 y el 14, la ocupación en el área metropolitana La Serena-Coquimbo alcanzó un 83,2%, mientras que el Valle del Elqui llegó al 88,3% y el sector de Pichidangui, en la provincia del Choapa, registró un 80,8%. En el Limarí, en tanto, Ovalle anotó un 60% y Monte Patria un 78%, posicionándose como destinos con alta demanda dentro de la provincia.

Las cifras se han mantenido elevadas incluso en la recta final de la temporada. Según el último sondeo de reservas, La Serena-Coquimbo bordea el 82% de ocupación, el Valle del Elqui un 85% y en Pichidangui, Los Vilos un 70%, lo que da cuenta de un flujo que se extiende más allá de febrero, favorecido por las condiciones climáticas de la zona.

Desde SERNATUR destacan que aún existe movimiento turístico durante los primeros días de marzo, considerando que la región mantiene temperaturas favorables y una amplia oferta de panoramas al aire libre.

Sin embargo, desde el sector privado, la presidenta de la Cámara de Turismo Regional, Laura Cerda, señaló que se trató de un verano con cifras esperadas y «relativamente normal, no extraordinario como el año pasado», marcando distancia con el desempeño registrado en 2025.

En esa línea, explicó que enero presentó un inicio más lento, influido principalmente por una menor llegada de turistas argentinos, lo que se piensa, atribuyó a factores como el tipo de cambio y la percepción de seguridad. No obstante, indicó que la temporada logró estabilizarse con una mayor presencia de turistas nacionales y un repunte durante febrero.
«Las cifras se mantuvieron dentro de lo esperado, con niveles de ocupación que fluctuaron entre un 65% y un 100% en los días peak», sostuvo, agregando que si bien no se repitió el carácter extraordinario del año anterior, el comportamiento del sector se mantuvo dentro de rangos habituales.

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