Sujetos forzaron el portón y entraron a la casa mientras dormían, llevándose el auto tras ubicar las llaves al interior. «Por suerte las encontraron…», cuenta el dueño de casa.
Por René Martínez Rojas
Un violento asalto a una vivienda en el sector de Lomas de San Ramón, en Tierras Blancas, despertó a una familia a las cinco de la madrugada de este sábado, cuando un grupo de delincuentes forzó el portón e ingresó al domicilio con la aparente intención de robar un vehículo.
La víctima relató que el estruendo los despertó a él, su esposa, su hijo de 17 años (quien dormía en el segundo piso) y su suegra con problemas de salud.
«Estábamos en el interior del domicilio y despertamos cuando votaron el portón», afirmó el dueño de casa, dándose cuenta de la situación cuando su esposa miró por la ventana y vio que se llevaban el auto.
El robo y la suerte de las llaves
Aunque los sujetos se dirigieron directamente al vehículo, ignorando otros autos estacionados, el robo pudo haber tenido consecuencias mucho peores.
Esto, porque el afectado señaló que, por suerte, los asaltantes encontraron rápidamente las llaves del vehículo.
«Por suerte las encontraron y creemos que estos sujetos venían precisamente por el auto, porque hace como tres semanas lo dejé estacionado afuera dos días y me vinieron a romper el vidrio. En el video que me mostraron los vecinos –posteriormente- los delincuentes van directamente al vehículo, cuando había otros autos más bonitos. Esa vez se fueron porque sonó la alarma. Pero ahora volvieron e incluso entraron al living. Tenemos una cámara interior que captó el momento en que el sujeto anda con la linterna del celular buscando algo, que creemos eran justamente las llaves».
Aún con las pulsaciones a mil por el temor y la vulnerabilidad de que hayan ingresado a su casa, reitera que «menos mal que encontraron la llave y pudieron irse, porque si no –si es que venían por el auto- nos iban a empezar a intimidar. Haber despertado de esa manera era otra cosa…».
Inseguridad
y miedo
La principal secuela del asalto es la profunda inseguridad. El vecino indica que ahora no podrán seguir con su rutina habitual de irse los fines de semana al interior de Quebrada de Talca.
Especialmente porque el sector es calificado como «complicado» debido a la cercanía de un peladero con edificios abandonados, lo que, según los residentes, ha incrementado la ola de robos.
En el lugar hay fiestas clandestinas. Hay okupas y gente en situación de calle. Hay de todo, menos seguridad para cientos de familias de las villas que circundan los departamentos que quedaron a medio construir por la empresa PACAL, en el sector Camino Las Parcelas, en la comuna de Coquimbo.
«Es complicado, porque cerca existe un peladero, en el que quedaron los edificios abandonados, y con ello aumentaron muchos los robos a las casas. Por más que los vecinos pusieran panderetas altas, entraban igual», se lamenta.
Aunque los afectados viven precisamente en un pasaje no muy nombrado en cuanto a robos, lamentablemente «hace un tiempo que se están viendo actividades de ese tipo, por lo mismo que se han estado desarrollando reuniones para pedir más seguridad».
A pesar de las gestiones vecinales, apuntan a que «se ven pocas rondas de Carabineros y de Seguridad Ciudadana».
El vehículo, que ya había sido objeto de un intento de robo, aún no ha sido recuperado al momento de esta edición, aunque sí se interpuso la denuncia en Carabineros.
«Ahora debemos reforzar el portón, ver algún sistema de trabavolante, reforzar la puerta del patio y cambiar las chapas porque se llevaron un manojo. Entraron por la puerta principal que seguramente quedó mal cerrada. Fueron tres sujetos, pero no sé si todos ingresaron al domicilio…», relata.
































