En la Copec del sector Los Copihues en Coquimbo, conductores esperaban pacientemente a que el camión de transporte de gasolina reabasteciera el combustible para seguir entregando el servicio. Hubo caos.

Por Javiera Escudero

Mientras el tránsito colapsaba en puntos clave como la Ruta 5 y los accesos a la estación Shell cercanas al supermercado Santa Isabel, situación similar se repetía metros más adelante de la Panamericana en la gasolinera Aramco. Conductores debieron aguardar a que dos camiones cisternas de combustibles cargaran el producto trabaja bajando intensamente para mantener el suministro ante la alta demanda.
Constanza Barrios, consignataria de una estación Copec en Sindempart, describió el escenario como caótico. «La gente anda histérica, cargando mucho combustible, incluso en bidones, sin conocer la normativa sobre el uso de colores para cada tipo de líquido», explicó.
Constanza recalcó que existe una regulación estricta: los bidones azules son para parafina, los amarillos para diésel y los rojos para gasolina. «Muchas personas llegan con envases incorrectos, lo que genera demoras y molestias, porque no podemos venderles en esas condiciones», agregó.
La demanda ha superado ampliamente lo habitual. «En un día normal vendemos entre 9.000 y 9.500 litros, pero hoy ya superamos los 20.000 hemos vendido el triple», indicó. Ante esta situación, estaciones han debido recurrir a camiones de emergencia para reabastecerse y continuar operando.
Desde el sector, aseguran que harán lo posible por retrasar el alza en sus precios dentro de lo permitido. «Siempre tratamos de subir el combustible lo más tarde posible», afirmó.