
Presidenta de la Cámara de Turismo de Coquimbo advierte baja en reservas, menor estadía y un escenario marcado por la preocupación de visitantes argentinos.
Por Joaquín López Barraza
El flujo de turistas argentinos hacia la Región de Coquimbo durante el inicio de la temporada estival 2026 muestra una baja significativa en comparación con el mismo periodo del verano anterior, encendiendo alertas en el sector turístico local.
Según cifras entregadas por la Delegación Presidencial Regional, hasta el 1 de enero de 2026 se han registrado 10.942 cruces por el Paso de Agua Negra, de los cuales 8.231 corresponden a ingresos y 2.711 a salidas.
La cifra contrasta con lo ocurrido en la temporada pasada. De acuerdo a datos publicados por Diario La Región el 3 de enero de 2025, hasta el 31 de diciembre de 2024 habían cruzado 15.266 personas por el complejo fronterizo, lo que implica que el flujo actual es 4.324 personas menor, equivalente a una caída cercana al 28% en el inicio de temporada.
La presidenta de la Cámara de Turismo de Coquimbo, Laura Cerda, confirmó que el impacto se ha sentido con fuerza en el rubro, especialmente en el sector hotelero formal.
«Indudablemente hemos sufrido una baja significativa en cuanto a cancelaciones y reservas previas. Cuando hicimos el levantamiento estadístico, observamos cerca de un 30% menos de reservas en servicios hoteleros formalizados», explicó.
Cerda indicó que, además de la menor llegada de visitantes, también se ha registrado un cambio en el comportamiento de quienes sí optaron por viajar.
«La estadía promedio ha disminuido. Pasamos de estadías de 10 a 15 días a un promedio cercano a ocho noches, lo que afecta directamente el gasto y la ocupación», señaló.
Desde el gremio turístico apuntan a la seguridad como uno de los principales factores que han inhibido la llegada de turistas trasandinos.
«Todos aducen al tema de la sustracción de vehículos y a la percepción de inseguridad. Creemos que ese ha sido el efecto más grave, el que realmente inhibió la llegada de más turistas», sostuvo Cerda.
La dirigenta recordó que durante meses se realizaron campañas de promoción turística en Argentina, anticipando una temporada positiva, pero reconoció que este escenario tomó por sorpresa al sector.
Turismo chileno amortigua la baja
Pese al escenario, Cerda destacó que el impacto ha sido parcialmente mitigado por un fenómeno que se viene repitiendo desde la pandemia: el aumento del turismo nacional durante enero.
«Hemos visto una mayor llegada de turistas chilenos, algo que no era tan usual en esta época. Antes febrero concentraba al veraneante nacional, pero desde hace tres años enero también se ha vuelto fuerte», explicó.
Este flujo interno, según la presidenta de la Cámara de Turismo, ha permitido amortiguar la caída de visitantes argentinos, aunque sin compensarla completamente.
Expectativas para lo que resta del verano
Con gran parte de la temporada estival aún por delante, el gremio mantiene la expectativa de que las cifras puedan mejorar si se refuerzan las medidas de seguridad y el Paso de Agua Negra se mantiene operativo.
«Nos queda bastante verano. Esperamos que, con el aumento de dotación policial y las coordinaciones que se están realizando, podamos revertir en parte esta situación», indicó Cerda.
No obstante, advirtió que el desafío es mayor que en temporadas anteriores, donde el turismo trasandino fue clave para dinamizar el comercio regional.
La comparación entre temporadas deja una señal clara: menos cruces, menos estadía y mayor cautela por parte de los visitantes argentinos, en un escenario donde la seguridad se instala como un factor decisivo para el turismo en la Región de Coquimbo.





























