Si bien ya se levantó la alerta sanitaria por toxina amnésica en moluscos bivalvos se vivió en el sector de Tongoy.
También generó un fuerte impacto económico y social en la Caleta Peñuelas, en Coquimbo, provocando la cancelación de pedidos, pérdidas superiores a los $2,5 millones y una significativa baja en la comercialización de productos del mar.
Así lo señaló Loreto Castillo, administradora de la caleta, quien calificó la última semana como un «calvario» para los pescadores artesanales.

Loreto Castillo, explica que en el caso de ellos, tras el aviso sanitario suspendieron el despacho de 840 kilos de machas que tenían como destino un supermercado Jumbo en Santiago.
Eso les significó una pérdida inmediata para la asociación de Peñuelas puesto que los dirigentes ya habían cancelado remunerados por el trabajo.
«Fue un golpe muy duro, porque el miedo se generalizó y muchos compradores dejaron de recibir productos, aunque la alerta no afectaba directamente a nuestra bahía», afirmó.
Por precaución, la caleta decidió paralizar la extracción de machas hasta contar con un informe oficial del Servicio de Salud que confirmara la inocuidad del recurso. La actividad recién se retomó el lunes 12, luego de recibir los resultados de los muestreos realizados por la Seremi de Salud, los que descartaron la presencia de marea roja en el sector. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. «El público sigue rechazando no sólo la marcha, sino cualquier producto del mar», lamentó Castillo, agregando que la situación también afectó al turismo local.

Actualmente, la Caleta Peñuelas se dedica exclusivamente a la extracción de machas y reúne a cerca de 200 socios, entre activos y de la tercera edad, cuyas familias dependen casi exclusivamente de esta actividad. La reactivación de las ventas ha sido lenta y en volúmenes muy inferiores a los habituales. «Antes nos pedían entre 600 y 650 kilos por pedido; ahora apenas 240», detalló la administradora, señalando que las grandes cadenas exigen estrictos estándares sanitarios y documentación que, en este contexto, retrasaron la normalización del comercio.
Desde la caleta también expresaron su malestar por la falta de apoyo de la Municipalidad de Coquimbo. Tanto Castillo como Alejandro Alfaro, dirigente sindical de pescadores, aseguraron que no han recibido ayuda concreta por parte del alcalde ni de la casa edilicia. «Estamos a cinco minutos del municipio y aun así nadie se ha acercado. Todo lo que hemos hecho ha sido con recursos propios», sostuvo Alfaro. Castillo fue más crítica y acusó que Peñuelas «pasa desapercibida» para las autoridades locales, denunciando una sensación de abandono permanente hacia la pesca artesanal.
Las pérdidas económicas, que superan los $2,5 millones, fueron asumidas íntegramente por la asociación, sin que hasta ahora exista una compensación. «Hemos pedido apoyo a distintas instancias, pero los procesos son largos y la ayuda, si llega, será más bien individual que colectiva», explicó la administradora.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre