
Presidentas de Juntas de Vecinos de las localidades aledañas a la Ruta 41 reconocen que muchas familias han optado por comprar armas, debido al aumento en los robos e inseguridad.
Por: Bastián Álvarez Pardo
El robo a una vivienda en el sector de El Rosario, en la zona rural de La Serena, aledaña a la Ruta 41 hacia Vicuña, que dejó dos delincuentes fallecidos, a raíz de los disparos en legítima defensa de un vecino, devela una realidad que la comunidad del sector ha denunciado desde hace varios años.
La delincuencia y los robos se han vuelto parte de la cotidianeidad de una zona a la que muchas familias migraron buscando más tranquilidad; sin embargo, el delito se ha trasladado hacia dichos sectores, afectando la vida diaria de las y los vecinos.
El 22 de octubre de 2025, se realizó una reunión en el Gobierno Regional, en la que dirigentes vecinales del sector rural de La Serena manifestaron las urgencias en materia de seguridad a las autoridades. Sin embargo, a casi seis meses del encuentro, aún no hay avances concretos que den tranquilidad a las familias.
Ana María Arancibia, presidenta de la Junta de Vecinos Lomas de Monardez, reconoce que ha habido reuniones entre los vecinos, las organizaciones y las autoridades para plantear su preocupación respecto de la seguridad y los delitos ocurridos en el sector, sin embargo, señala que estas «quedan solo en las fotos y las promesas. Es todo lo que se logra y es algo que viene desde hace muchos años».
Recordemos que, solo hace algunos días, fue puesto en prisión preventiva uno de los individuos involucrados en el robo de $2 millones en efectivo a un conductor, utilizando el método del «pinchazo», hecho ocurrido en el sector de Ceres.
Ivoneth Labarthé, presidente de la Junta de Vecinos N°6 Ceres, señala que «aquí, las autoridades no le están dando la relevancia que se necesita, para reducir la presencia delictiva (…) los jóvenes no vienen solo a robar, ahora están actuando con mucha más violencia y amedrentamiento. Hace poco, a un vecino empresario, lo acuchillaron», en referencia al caso del robo mediante pinchazo de neumáticos de vehículos.
Defensa propia
La escasa presencia de las autoridades y policías denunciada por las dirigentas ha derivado en una realidad muy clara: «Muchos vecinos se han tenido que armar para defenderse, porque saben que Carabineros no llega y no tienen personal, siendo que el Estado debería prestarnos ayuda, pero somos los vecinos que tenemos que invertir en alarmas solares, instalar portones o cámaras de seguridad. El estado no nos va a garantizar la tranquilidad», señala Ana María Arancibia.
Ivoneth Labarthé confirma dicha situación, al plantear que «hay vecinos que han dicho que hagamos cuadrillas para salir a rondar las calles. Nosotros mismos estamos protegiéndonos, pero es imposible (…) les he dicho a los vecinos, porque si a uno de ellos se les pasa la mano a uno de ellos con un delincuente, ellos van a quedar detenidos y los delincuentes quedarán libres» y menciona el caso de vecinos que, ante el robo de la casa de su madre, reaccionaron agrediendo a los delincuentes y quedaron detenidos durante seis meses.
Exigen mayor presencia policial
Es por ello que, para tener una pronta respuesta ante los delitos y transmitir una sensación de mayor seguridad a los vecinos, la principal exigencia de la comunidad, ya abordada en diversas ocasiones ante la autoridad, es un retén de Carabineros para la zona rural.
A juicio de Ana Arancibia, «un retén o una Comisaría que abarque nuestros sectores, porque la Comisaría de La Florida (que tiene bajo su jurisdicción a la zona rural en torno a la Ruta 41) no da abasto. Cubre desde La Florida hasta Quebrada de Talca y no dan abasto, aunque tuviesen más personal. Es algo que pedimos muchos dirigentes y hace muchos años».






















