Implementar soluciones de corto plazo, como la construcción de pozos para paliar la escasez hídrica que afecta al agro; comprometer el avance de las principales obras de infraestructura, como la circunvalación, la desaladora y la pavimentación de la ruta hacia el Paso Agua Negra, además de convocar a los actores en torno a una mesa de trabajo permanente, son las principales prioridades que este martes abordaron los gremios y el SEREMI de Obras Públicas, Cristián Smitmans.
Por: Bastián Álvarez Pardo
En el encuentro, el SEREMI, además de CORPAN, Multigremial, Asiducam, Sociedad Agrícola del Norte, el Colegio de Constructores, Corminco, las Juntas de Vigilancia de los ríos Elqui y Limarí y los CORES Francisco Corral y Pedro Valencia, dialogaron en torno a dichos compromisos, para establecer acciones y plazos visibles y concretos.
Principales prioridades y urgencias
Así, se abordaron prioridades en materia de infraestructura, tales como la continuidad de las obras de la ruta hacia el Paso Agua Negra, avanzar en una solución al proyecto de Circunvalación de la Ruta 5 entre Coquimbo y La Serena y tener avances concretos respecto de la planta desaladora que abastecerá al Área Metropolitana.
Y en materia hídrica, la prioridad, acordada entre todos los actores, es avanzar en soluciones como la implementación de pozos que permitan aumentar la disponibilidad de agua para el riego y el agro, asumiendo que el suministro para el consumo humano cuenta con más holgura que el de los sectores productivos.
Para Cristian Smitmans, SEREMI de Obras Públicas, es clave el diálogo y la participación de los gremios en el desarrollo regional: «Son actores clave que transmiten los dolores y sentimientos de la sociedad y el MOP debe ser un interlocutor. Este es un punto de partida y esperamos que este diálogo dé frutos para la Región de Coquimbo».
Francisco Corral, consejero regional, explica que «las dos prioridades son la emergencia hídrica y las urgencias viales. Cuando hablamos de emergencia, es porque está en juego la vida, la supervivencia. Limarí tiene agua (para consumo agrícola) hasta mayo, mientras que el consumo humano está asegurado. Y ese es el principal desafío. El acuerdo final es que el nivel central debe tomar las decisiones considerando la voz de la región, en un trabajo público-privado».































