El gobernador regional acusó retrasos en iniciativas financiadas por el ente y pidió «cambios» en el Servicio de Salud Coquimbo. Desde el CORE reconocen creciente molestia por proyectos que siguen sin ejecutarse pese a contar con recursos comprometidos.

Por Joaquín López Barraza

«No podemos seguir postergando la salud de la región por gente que no hace la pega». Con esa frase el gobernador regional Cristóbal Juliá escaló públicamente el conflicto con el Servicio de Salud Coquimbo durante la última sesión del Consejo Regional, donde apuntó directamente a la gestión del director Ernesto Jorquera y pidió «cambios» en el organismo.
El emplazamiento surgió en medio de la discusión por proyectos de salud financiados con recursos regionales que —según acusó la autoridad— continúan sin avanzar pese a contar con financiamiento comprometido hace meses e incluso años.
«Existen cerca de 7.500 millones de pesos de proyectos fuera de convenio y eso es netamente responsabilidad del Servicio de Salud», afirmó Juliá frente al pleno del CORE.
El gobernador incluso propuso oficiar directamente a la ministra de Salud y a la seremi del ramo para expresar formalmente el descontento regional por la lentitud en la ejecución de iniciativas. «Acá tienen que haber cambios», insistió.
La intervención fue respaldada de manera unánime por el Consejo Regional y dejó instalada públicamente la tensión entre el Gore y el Servicio de Salud, en medio de cuestionamientos por proyectos que siguen esperando ejecución pese a los recursos comprometidos.
Tras la sesión, la consejera regional Ximena Ampuero —integrante de la Comisión de Salud y expresidenta de la instancia— matizó parte del conflicto, aunque reconoció fuerte molestia por la demora de múltiples iniciativas.
«En ningún momento nosotros estamos pidiendo el cargo del director Ernesto Jorquera», afirmó en conversación con Diario La Región.
Sin embargo, la consejera sostuvo que actualmente existe frustración transversal dentro del CORE por proyectos que continúan sin avances concretos pese al financiamiento entregado por el Gobierno Regional. «Nosotros necesitamos respuestas concretas», señaló.
Ampuero aseguró que el Gore ha realizado una de las mayores inversiones regionales en salud a nivel país, pero que varios proyectos siguen acumulando retrasos administrativos.
Entre ellos mencionó el CESFAM Carén, la Posta de Salud Rural Caleta Los Hornos, proyectos asociados a listas de espera, el TAC del Hospital de Coquimbo, centros de diálisis y programas dentales regionales.
«Todavía no cortamos ninguna cinta en relación a financiamientos que hemos entregado», afirmó.
La consejera explicó además que muchas veces los proyectos quedan detenidos por observaciones administrativas, falta de respuestas técnicas o lentitud en procesos internos del sistema de salud.
«Cuando no tenemos respuestas o nos dicen ‘va a salir en junio’, ‘va a salir en agosto’, obviamente vamos a tener un descontento», sostuvo.

Pese al duro tono utilizado por Juliá, Ampuero insistió en que la crisis sanitaria regional no puede atribuirse únicamente a la dirección del Servicio de Salud y apuntó también a problemas estructurales del sistema público.
«Las listas de espera tienen que ver con la baja cantidad de especialistas que tenemos en la región», señaló.
La consejera agregó que actualmente existen múltiples factores que mantienen tensionada la red asistencial, incluyendo déficit de infraestructura, falta de especialistas y sobrecarga hospitalaria.
Sin embargo, el conflicto dejó instalada una presión política inédita desde el Gobierno Regional hacia el Servicio de Salud Coquimbo, justo en medio de crecientes críticas ciudadanas por listas de espera, déficit hospitalario y proyectos que siguen sin concretarse.