Con un diagnóstico crítico sobre el estado actual de Renovación Nacional en Coquimbo, el nuevo presidente regional del partido, Juan Pablo Villar, reconoció que la colectividad atraviesa un complejo escenario interno marcado por divisiones, desorden organizacional y pérdida de representatividad política.
Por René Martínez Rojas
El dirigente sostuvo que uno de los principales objetivos de la nueva directiva será revertir esa situación y recuperar la capacidad del partido para posicionarse electoralmente en la zona, especialmente en el ámbito parlamentario.
«El diagnóstico en la región ha estado al debe en cuanto a poder ocupar espacios parlamentarios y precisamente llegamos a la directiva con la intención de cambiar eso, de fortalecer el partido, pero desde las bases, entendiendo que Renovación Nacional es un proyecto colectivo en el que no se sustenta en personalismos», afirmó.
Según explicó, la nueva mesa regional trabajará sobre tres ejes fundamentales: consolidar una derecha «sensata y con calle», promover la meritocracia y avanzar hacia un recambio generacional dentro del partido.
Sin embargo, reconoció que el panorama interno al llegar no era favorable, «pues nos encontramos con un partido a nivel interno bastante desordenado. En las últimas elecciones parlamentarias tuvimos una cantidad importante de militantes, sobre todo de la juventud, que apoyaron candidaturas de otros partidos políticos», indicó.
En esa línea, anunció que la directiva buscará reforzar la disciplina partidaria y llevar ante el Tribunal Supremo a militantes que hayan respaldado campañas ajenas a la colectividad.
«Vamos a ser súper enfáticos en poder llevar a estas personas al Tribunal Supremo. Existen procesos abiertos, porque uno de los puntos fuertes que fortalece la institucionalidad del partido es precisamente la disciplina y no queremos ver militantes de nuestro partido apoyando candidatos de otros partidos políticos», enfatizó.
Cohesión interna
Para Villar, gran parte de la crisis interna responde a intereses individuales que terminaron imponiéndose sobre el proyecto colectivo y comparó la situación regional con el escenario nacional, señalando que existe una contradicción entre la fuerte presencia que el partido mantiene en Chile y la debilidad que exhibe en la región.
En ese punto, añadió que «a nivel nacional Renovación Nacional se mantiene como el partido más grande en cantidad de concejales, pero esa realidad se contrapone a lo que sucede en la región, que no ha podido capitalizar toda esa representatividad».
A su juicio, la falta de cohesión interna ha provocado que muchos militantes no se sientan identificados con el proyecto político regional.
La salida de Roberto Vega
Uno de los episodios recientes que más repercusiones generó dentro de RN fue la renuncia de Roberto Vega, quien dejó la colectividad tras 15 años de participación política y luego de expresar críticas al funcionamiento interno del partido.
Consultado sobre esta situación, Villar lamentó su salida, aunque marcó diferencias respecto de la decisión adoptada.
«Coincido en el diagnóstico de que falta unidad, pero cuando uno está en una familia que es disfuncional –así lo señaló Vega en entrevista el día martes-, uno no llega y se arranca. Uno tiene que quedarse ahí en la familia y tratar de solucionar desde adentro», afirmó.
De igual manera valoró el trabajo realizado por Vega durante su permanencia y reconoció su aporte político a lo largo de los años, «pues siempre fue un aporte y lamento que haya partido. Entiendo que está dolido, quizás para él fue duro haber perdido las elecciones internas, pero hay que dar vuelta a la página», sostuvo.
Pese a ello, insistió en que Renovación Nacional debe enfocarse en fortalecer una estructura colectiva más allá de figuras individuales.
«El partido no se sustenta en personalismos, ya que RN es un proyecto colectivo y quien se quiera quedar es bienvenido. Nosotros nos vamos a quedar trabajando con quienes estén dispuestos a construir», indicó.






























