En la ceremonia por el 99° aniversario de Carabineros, el general y Jefe de Zona Christian Brebi destacó la adquisición de una nueva aeronave financiada por el GORE, la caída en las estadísticas delictuales y la estrecha colaboración con los 15 municipios para blindar los colegios frente al avance del narcotráfico.

Por René Martínez Rojas

Con la mirada puesta en el centenario institucional, Carabineros conmemoró este lunes su aniversario 99° bajo una consigna clara: la modernización operativa y la protección del tejido social frente al crimen organizado.
En un discurso marcado por el reconocimiento a las alianzas civiles y políticas, el General y Jefe de Zona Christian Brebi destacó que la entidad no llega a esta etapa por azar, sino como una «institución permanente, necesaria y esencial».
Claro que uno de los anuncios más relevantes fue la confirmación de la próxima adquisición de un nuevo helicóptero C-33 para la región.
Esta aeronave, financiada mediante la gestión del Gobierno Regional y el Consejo Regional, fue calificada por el mando como un «hito histórico» para la operatividad local.
«Esta aeronave no es solo tecnología, sino esperanza desde el cielo, rapidez en la emergencia y una herramienta vital para llevar seguridad donde antes era muy difícil», enfatizó el General, agradeciendo la convicción profesional del gobierno regional para materializar este recurso estratégico.
En materia de resultados, entregó cifras y afirmó que, durante el último periodo, los procedimientos han permitido la incautación de más de 3.548 toneladas de sustancias ilícitas, además de la destrucción de 130 mil plantas de marihuana.
El balance también arrojó la recuperación de más de 300 vehículos y el retiro de circulación de casi 100 armas de fuego, un dato que el General vinculó directamente con la preservación de la vida, tanto de civiles como de los propios uniformados, «ya que cada arma recuperada es una vida menos en riesgo», sentenció.

La «empresa del mal»

Sin embargo, uno de los puntos más críticos del discurso fue la advertencia sobre el avance del narcotráfico y el crimen organizado, a los que definió como una «empresa del mal» que busca dinamizarse donde el tejido social es permeable.
Por eso, avisó que «es imperioso trabajar con los jóvenes en los colegios y llegar a sus aulas» y agradeció a cada uno de los directores de establecimientos educacionales «con los cuales nos hemos reunido y estamos trabajando para aunar criterios y definir estrategias de privado y control para todos nuestros jóvenes».
En este contexto, resaltó la labor de unidades especializadas como el OS7 y OS9, que han ejecutado «golpes certeros al corazón de estas bandas».
Y agregó: «La sociedad está en peligro, sí, pero aquí estamos nosotros para luchar con todas nuestras fuerzas hasta eliminar esta amenaza de nuestras calles y cuento, gracias a Dios, con todas nuestras alcaldías y autoridades para seguir luchando contra el narcotráfico».
A juicio del general, «nuestra labor se fortalece en la colaboración», por ello agradeció, además, al Ministerio Público, «pues su función es la piedra angular en el combate contra el crimen organizado y el narcotráfico, ese cáncer que intenta levantarnos a muchos jóvenes sin importar donde estén, ya sea en los colegios o incluso sus poblaciones».