Por René Martínez Rojas

Asumir como jefa de bancada dice que no es solo un título, sino que es representar al colectivo y tener la responsabilidad de dar respuestas claras a la ciudadanía.

Con esa convicción trabaja la diputada Carolina Tello del Frente Amplio, quien analiza las primeras semanas del nuevo gobierno y los desafíos de la oposición.

Claro que uno de los puntos más críticos que marca su agenda es la situación económica. Por eso critica la decisión de no aplicar el mecanismo MEPCO, afirmando que «es producto de una decisión política que ha generado un aumento histórico de los combustibles, afectando principalmente a las familias más pobres y a la clase media, que hoy tienen dificultades para llegar a fin de mes».

Recuerda que incluso voces del propio oficialismo han señalado la necesidad de reactivar esta medida para frenar los precios, y advierte que los recortes presupuestarios en áreas clave como salud y educación son otro foco rojo que vigilan con atención.

Crítica a la gestión

En cuanto al panorama regional y nacional, la diputada señala que, si bien en Coquimbo las autoridades ya están nombradas y trabajando, en gran parte del país aún hay vacantes, lo que demuestra «falta de liderazgo e improvisación».

Además, cuestiona el último mensaje que el presidente José Antonio Kast entregó este miércoles en cadena nacional, argumentando que «hubo mucho diagnóstico, muchas cifras, pero cero medidas concretas que le den alivio a la gente».

Frente a esto, su mensaje es claro: el Frente Amplio está disponible para construir, pero exige seriedad.

«Ayer (miércoles) entregamos una carta al ministro García Ruminot (SEGPRES) para sentarnos a conversar. Estamos abiertos al diálogo y a buscar puntos medios, pero no nos pueden poner entre la espada y la pared con proyectos apurados y sin tiempo para analizarlos. La puerta está abierta, pero necesitamos que haya voluntad real de la contraparte».

Un «misilazo»

El tema pesquero es, sin duda, uno de los más sensibles. La parlamentaria, integrante de la comisión respectiva, lamenta profundamente que se haya retirado el proyecto de la Nueva Ley General de Pesca, el cual llevaba más de dos años de trabajo y un 75% de avance.

«Nos parece que es borrar con el codo un trabajo muy responsable. Fue un trabajo transversal, con dirigentes que viajaban de todo Chile cada semana y como bien dice el dirigente regional Pascual Aguilera, esto fue un ‘misilazo’ al trabajo de la pesca artesanal», sostiene.

Agrega que era un trabajo que había avanzado «con más de 200 artículos que se trabajaron en casi dos años, con mucha conversación, diálogo y mesas entre los asesores parlamentarios, diputados y diputadas, la gente del Ejecutivo -en ese momento-, pero por sobre todo con los dirigentes, que finalmente son a quienes les afecta directamente la aplicación de la ley».