La historia de la coquimbana Carla Flores, enfrentada a una de las entidades bancarias más grandes de Chile, siendo víctima del robo de su celular y documentos mientras viajaba con sus hijas en Santiago. Pese a bloquear sus cuentas de inmediato, mediante llamada, los delincuentes lograron realizar transferencias por casi un millón de pesos. En ese contexto, se armó una batalla judicial contra Banco Estado la cual salió ganando.
Por Javiera Escudero
Una verdadera pesadilla vivió Carla de 38 años, vecina de la parte alta de Coquimbo y madre de dos hijas, luego de sufrir el robo de su celular y documentos mientras se encontraba en Santiago realizando exámenes médicos en la Liga Contra la Epilepsia a su hija menor, quien enfrenta delicados problemas de salud.
El hecho ocurrió el 8 de noviembre pasado, cuando esperaba el bus de regreso a Coquimbo en Estación Central junto a sus hijas. Carla relata «me chocaron y me di cuenta de inmediato de que me habían robado la cartuchera y el celular. Llamé enseguida al banco para bloquear las tarjetas y todas mis aplicaciones. Me dijeron que el bloqueo había sido exitoso y me quedé tranquila», recordó.
Sin embargo, la tranquilidad duró poco. Minutos más tarde comenzó a recibir alertas y correos electrónicos que daban cuenta de movimientos bancarios que ella nunca realizó. «Bloqueé todo a las 12:13. Después vi que a las 12:39 y 12:41 intentaron hacer transferencias y no pudieron porque estaba bloqueado. Pero cerca de la una de la tarde lograron sacar dinero igual. No entiendo cómo se volvió a activar la cuenta si yo no hice nada», relató.
Según explicó, los delincuentes no solo accedieron a fondos de su cuenta personal, sino también a recursos correspondientes a la pensión alimenticia de su hija, dinero que estaba destinado a costear medicamentos y exámenes médicos. «Mi hija tiene epilepsia y además una úlcera corneal. Esa plata era para su tratamiento. Fue muy difícil, porque tuve que endeudarme para cubrir sus necesidades básicas», señaló.
En total, el monto sustraído alcanzó los $975 mil pesos.
La demanda del banco
La situación se volvió aún más compleja cuando, según explicó su abogado, Joseph Rivera, la entidad bancaria responsabilizó a Carla de lo ocurrido e inició acciones judiciales para evitar la devolución de los fondos.
«El banco sostuvo que ella había actuado con dolo, insinuando que había facilitado información para concretar el fraude. Nosotros demostramos que eso no ocurrió y que existían antecedentes que daban cuenta de una vulneración a los sistemas de seguridad», afirmó el profesional.
Finalmente, el tribunal acogió los argumentos de la afectada y ordenó la restitución del dinero sustraído, además del pago de costas, alcanzando una suma superior a $1,1 millones. «Si la cuenta estaba bloqueada y después igualmente se realizaron transacciones, claramente hay preguntas que deben responderse respecto a los sistemas de seguridad», sostuvo Rivera.






























