Un complejo panorama amenaza el abastecimiento de agua potable en las zonas más apartadas de la Provincia del Limarí. Esto, porque este lunes los proveedores de camiones aljibe que prestan servicio en las comunas de Río Hurtado, Ovalle, Monte Patria, Punitaqui y Combarbalá confirmaron que iniciarían un paro de actividades a contar del próximo 4 de mayo.

La decisión, de carácter indefinido, surge tras el complejo escenario financiero que atraviesa el gremio debido al alza sostenida en el precio de los combustibles, factor que, según acusan, ha vuelto económicamente inviable la continuidad de sus operaciones bajo las condiciones actuales.

Falta de respuesta

A través de un comunicado oficial, señalaron que hace más de un mes expusieron formalmente esta problemática ante la Delegación Presidencial Provincial de Limarí, solicitando medidas de mitigación o ajustes que permitan enfrentar la crisis. Sin embargo, denunciaron una total ausencia de respuestas concretas por parte de la autoridad.
«Esta falta de acción pone en riesgo no solo la estabilidad de nuestro trabajo, sino también el abastecimiento de agua en diversos sectores que dependen de este servicio esencial», manifestaron los proveedores, subrayando que el diálogo se encuentra agotado.
La paralización del servicio el próximo lunes dejaría sin suministro a cientos de localidades rurales del Limarí que, en el contexto de la persistente sequía, dependen exclusivamente de estos camiones para el consumo humano.
Desde el gremio hicieron un llamado de «última instancia» y evitar que la medida de fuerza llegue a puerto, garantizando así la permanencia de un servicio que consideran fundamental para la población.
«Hacemos un llamado a las autoridades a atender con urgencia esta problemática y a establecer soluciones concretas que permitan garantizar la continuidad de un servicio fundamental para la población».

Desde la Delegación Presidencial de Limarí, sostuvieron que «el pago a los proveedores de camiones aljibe de nuestra provincia constituye un amplio trabajo administrativo, del cual informamos directamente a los proveedores para mantener la transparencia en la comunicación. Comprendemos, ciertamente, la importancia que tiene el pago del servicio; por ello, ponemos ante todo en el centro a las personas que requieren recibir agua potable».
Sin embargo, avisaron que «es necesario considerar que este es un proceso no exento de dificultades, que implican gestiones de alta complejidad y tramitación. Esto se debe, principalmente, a que los recursos funcionan bajo la figura de emergencia, con un marco normativo que requiere de gran rigurosidad y un funcionamiento especial».

Por lo mismo, apuntaron que «toda esta situación es conocida por los proveedores, con quienes nos hemos reunido, tanto con los equipos técnicos de nuestro servicio como con la propia autoridad, para darles a conocer el estado de avance del proceso de pago. La Delegación Presidencial de Limarí tiene las puertas abiertas al diálogo y, en ese sentido, hemos realizado las gestiones para reunirnos lo antes posible a resolver las inquietudes que puedan tener».
En cuanto a la escasez hídrica, añadieron que «es una situación de extremo cuidado en la que trabajamos buscando alternativas, pues nuestra prioridad es no dejar a nadie sin suministro de agua y, a pesar de las dificultades, debemos cumplir con este objetivo».