Rogelio Carvajal, gerente de la productora que administrará el nuevo Vive Centenario, aborda el modelo económico del recinto, las diferencias con la operación anterior y el desafío de sostener una cartelera cultural en la región.

Por Joaquín López Barraza

Tras meses de conflicto judicial entre Inversiones Alta Cruz SpA y la antigua administración del Teatro Centenario, el histórico recinto reabrirá ahora bajo el nombre Vive Centenario y con una nueva operación a cargo de la productora Rent Light.

En conversación con Diario La Región, Rogelio Carvajal —gerente de la productora— explica cómo esperan sostener económicamente el proyecto, las condiciones en que recibieron el inmueble y por qué creen que hoy los teatros pueden ser más viables que los grandes eventos masivos.

¿Cómo se sostiene económicamente el Vive Centenario tras el quiebre de la administración anterior?
Es difícil responderlo hoy porque estamos recién inaugurando. Sí podemos responder en relación a cómo se proyecta nuestro modelo de negocio. Comparándolo con la administración anterior, nosotros somos una productora de espectáculos desde hace muchos años, tenemos relación directa con los artistas y además somos dueños del equipamiento. No vamos a incurrir en gastos de arriendo de equipos, manejamos bien los gastos y tenemos mejores relaciones con los artistas, lo que nos permite conseguir mejores acuerdos. Siento que ese es el pilar fundamental de este nuevo modelo.

¿Cuánto se ha invertido hasta ahora en la reapertura?
Se invirtió harto dinero. Es mejor no revelar cifras que pueden ser ostentosas, pero sí es una inversión importante.

¿En qué estado recibieron el recinto?
Fue deplorable, no había nada. No tenía tazas de baño ni desagües, había un montón de cosas que no estaban. Hubo que hacer una reconstrucción general del recinto.

Las declaraciones coinciden con lo que previamente denunció Inversiones Alta Cruz, que aseguró haber recibido el recinto «prácticamente ruinoso» tras la salida de la administración encabezada por Sebastián Bravo.

¿Qué lecciones dejó la experiencia anterior del Teatro Centenario?
Desconozco las lecciones que les dejó a ellos. No nos corresponde hacer referencia a buenas o malas administraciones, ni hablar de lo que sucedió en el pasado. Vamos a partir con una identidad propia, con un proyecto distinto en lo comercial, en la forma de llevar el negocio y en la experiencia, y esperamos que eso nos dé resultado.

¿Qué diferencia a este proyecto de la administración anterior?
Nosotros no somos una empresa que se nos ocurrió por entretenimiento hoy día tomar el teatro. Tenemos el desarrollo de grandes espectáculos en la región, de recintos y eventos masivos, y el teatro viene a cubrir la necesidad de traer espectáculos más variados para un segmento del orden de mil personas. Hoy sabemos, y tenemos la estadística, de que los grandes eventos masivos con venta de tickets ya no venden tanto. Eso da un análisis de que hay gustos más variados, por lo tanto tenemos que tener mayor cantidad de actividades para menos personas.

¿Un teatro de estas características puede ser rentable hoy en regiones?
Sí, totalmente. Hay una tendencia a la apertura o reapertura de teatros. Hoy la cantidad de desarrollo de salas y espectáculos se está incrementando de manera exponencial a nivel nacional. Y eso es porque vemos que hay una necesidad de tener recintos para menos personas con un costo operacional más bajo. El costo operacional de un teatro ni siquiera alcanza a ser el 5% de lo que cuesta desarrollar un evento masivo.

¿Qué tendría que pasar para que este proyecto sea considerado exitoso en un año más?
Que se mantenga. Obviamente con la cartelera vamos a tener un montón de prueba y error. El equipo está todo el día muy sensible a lo que la gente opina, a la venta de tickets y a qué eventos funcionan más o menos. Exitoso sería que la gente de Coquimbo, La Serena y comunas aledañas se acostumbre a venir al teatro. Sabemos que el humor y el stand up van a funcionar bien, pero cuando otras disciplinas como obras de teatro, danza o tango logren enganchar, ahí va a estar el gran éxito.

¿Tenemos público suficiente para sostener una cartelera permanente?
Esperemos que sí. La estadística indica que la cantidad de habitantes es suficiente para sostener una cartelera de este tipo. Además, las entradas están pensadas en relación al ingreso promedio de la región.

¿Hay otros focos del proyecto que todavía no se hayan anunciado?
Queremos formar una comunidad, que todos se sientan parte de esto. En algún momento vamos a abrir el espacio para que agrupaciones que hoy ensayan en la calle puedan ocupar el teatro.