Por: Valentina Echeverría O.
El Ministerio Público formalizó este martes la investigación por el brutal crimen ocurrido en febrero pasado al interior del módulo 91 del Complejo Penitenciario de Huachalalume, en La Serena, caso que impactó al país luego que se conocieran actos de antropofagia cometidos contra la víctima.
De acuerdo con los antecedentes expuestos por la Fiscalía SAC-ECOH de la región de Coquimbo, los hechos ocurrieron entre la tarde del 7 de febrero y la mañana del 8 de febrero de 2026, en la celda número 20 del recinto penitenciario.
Según la investigación, el imputado atacó a su compañero de celda utilizando «elementos cortantes, pero también valiéndose de mordedura humana, aplicación de dedos y uñas, y elemento contuso -cortante como lo es un diente o un elemento con punta», provocando heridas en distintas partes del cuerpo.
La Fiscalía detalló que la víctima presentó nueve lesiones, entre heridas leves y mutilaciones graves, además de una herida corto punzo penetrante cervical que finalmente le causó la muerte.
«Se trata de un homicidio calificado puesto que fue cometido con ensañamiento, es decir, aumentando deliberadamente el dolor a la víctima mediante estos actos de antropofagia», señaló el fiscal a cargo de la investigación, Eduardo Yáñez.
El persecutor agregó que las pericias del Servicio Médico Legal permitieron establecer que las lesiones fueron sufridas cuando la víctima aún estaba viva. «Estamos hablando de un caso llamado en forma coloquial como canibalismo», indicó.
En la formalización, Fiscalía comunicó cargos por homicidio calificado con ensañamiento en grado consumado y se fijó un plazo de investigación de 180 días.
El caso remeció a la opinión pública en febrero pasado, luego que Gendarmería encontrara el cuerpo de un interno fallecido durante el desencierro matinal del módulo 91. En ese momento, el propio fiscal Yáñez reveló que el imputado habría mordido distintas partes del cuerpo de la víctima, entre ellas orejas, cuello y un glóbulo ocular.
Tras los hechos, el acusado fue trasladado al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad en Santiago. La investigación continúa para esclarecer completamente la dinámica del crimen y afinar diligencias que, según Fiscalía, permanecen bajo reserva para asegurar su éxito.




























