Un significativo avance tuvieron las gestiones de los comités de vivienda del proyecto Ciudad Justa Maestranza de Coquimbo, quienes exigen al Ministerio de Vivienda y Urbanismo contar con los certificados de nominación de sus subsidios.
Este martes 28, las dirigentas de los Comités se reunieron con el SEREMI de Vivienda y Urbanismo, Pablo Cuadra, con el fin de gestionar la entrega de los certificados, una necesidad largamente esperada por la comunidad.
A mediados de abril, los dirigentes plantearon a DIARIO LA REGIÓN su preocupación, ya que de los 392 vecinos que habitarán en el proyecto y que cuentan con sus subsidios asignados, quedaban 113 personas por recibir sus certificados, correspondientes a personas con algún grado de discapacidad o adultos mayores.
Pablo Cuadra, SEREMI de Vivienda y Urbanismo, destacó el resultado de la reunión de este martes, reiteró el llamado a la tranquilidad a las familias e indicó que «entregamos soluciones concretas ante las nominaciones que faltaban, un hecho que mantenía intranquilas a las familias hace varios meses. De las 113 nominaciones pendientes, 100 serán entregadas durante la primera semana de mayo en un nuevo llamado».
En el caso de las otras 13, en tanto, ya se iniciaron las gestiones con la División Jurídica del MINVU para solucionar aquello lo más pronto posible, completando así el proceso de los 392 subsidios del Fondo Solidario de Elección de Vivienda (DS49), indicó el SEREMI.
Margarita Ocaranza, presidenta y gestora del Comité de Vivienda Nuevo Camino 16-S, destacó que «llamamos a la calma a los socios, ya que saldrán esas resoluciones pendientes para ellos. Fue una excelente reunión, tuvimos una muy buena acogida, dimos nuestras opiniones y hubo un clima de mucho respeto. Estamos trabajando en equipo y eso es fundamental».
Para Ocaranza, contar con sus certificados es el resultado «de una gran lucha, desgastante, ya que tuvimos que viajar, dejar a nuestros hijos y familias de lado. Ha sido un camino muy difícil. Como presidenta del Comité, tuve que hacer gestiones por los vecinos de los cuatro condominios y fui muy bien acogida en las reuniones. El SEREMI entendió nuestros puntos y nos felicitó, porque si uno no golpea puertas o no hace marchas, no hace justicia habitacional».































