
A poco más de una semana del inicio del año escolar, el Colegio Técnico Christ School de Las Compañías enfrenta sus días más decisivos. Pese a haber resuelto uno de sus principales obstáculos — la situación contractual — mediante un contrato de comodato, el establecimiento aún espera su autorización para funcionar, mientras corre contra el tiempo para subsanar observaciones emitidas por el Ministerio de Educación.
Desde la seremi de Educación de Coquimbo, se afirmó que se han mandado tres oficios. «A la fecha, no se han subsanado las observaciones formuladas y corresponde que el sostenedor regularice integralmente estos aspectos para que el proceso pueda continuar según la normativa vigente. Mientras esto no ocurra, la situación administrativa del establecimiento no presenta cambios».
Observaciones
recientes
Sin embargo, Alejandra Quezada, administrativa y asesora de la Corporación DPC a cargo del proceso de subsanación, explicó que las observaciones más recientes fueron notificadas hace apenas días.
«Los ordinarios con nuevas observaciones los recibimos desde el 6 de febrero en adelante. Nos dieron 10 días hábiles para subsanar, por lo que estamos absolutamente dentro del plazo y vamos a cumplir», afirmó Quezada.
Según detalló, actualmente el proceso presenta avances significativos. «Ya tenemos cerca del 80% de las observaciones listas. Estamos corriendo contra el tiempo, pero son aspectos principalmente administrativos que se pueden resolver».
Incertidumbre en
la comunidad
educativa
El principal punto de tensión hoy es la falta de certeza para estudiantes y apoderados, quienes aún no pueden concretar matrículas. «Necesitamos que nos den el reconocimiento oficial para que los niños puedan matricularse y, si queda algo pendiente, lo seguimos subsanando en paralelo, pero necesitamos sacar adelante el colegio».
Desde la corporación advierten que la situación impacta directamente en las familias, muchas de las cuales ya enfrentan costos adicionales por eventuales traslados a otros establecimientos. «Hay familias que tendrían que dividir a sus hijos en distintos establecimientos y asumir gastos que no pueden pagar. Por eso es tan urgente una definición».






























