Comunicador Alfonso Ossandón logró un tipo de asilo en Bolivia

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7Alfonso Ossandón, quien fue despedido del colegio en el que trabajaba en La Serena por repartir el Libro del Mar a alumnos, hoy se encuentra en La Paz después que el gobierno de ese país le concediera formalmente su petición.

Todo partió en mayo del año 2017, cuando Alfonso Ossandón, quien por ese entonces era monitor de talleres de comunicación en el colegio Carlos Condell de La Haza, de Las Compañías, en La Serena, repartió a los alumnos 45 ejemplares del Libro del Mar, documento con la demanda marítima boliviana y que contaba, según sus declaraciones, con el respaldo de la directora del establecimiento. La idea era reivindicar la historia del país vecino, y así combatir la xenofobia que, según el comunicador, era evidente entre el alumnado.
Sin embargo, a los días quedó sin trabajo debido a que el libro no formaba parte del plan de lectura.
De ahí en más, Ossandón, que también fue candidato a alcalde por la comuna de Coquimbo, ha tenido que lidiar, como lo señaló en distintas oportunidades, con una persecución por parte del Estado, situación que lo llevó hace un tiempo viajar hasta Bolivia para pedir asilo.
Específicamente, lo que solicitó es la extensión de una visa humanitaria para residir en ese país porque, según él, su diario vivir en Chile se había tornado insostenible.
En la carta enviada al Presidente Morales explicó que «al día de hoy se ha cerrado toda posibilidad de volver a recuperar mi empleo en el Sistema Escolar en la ciudad en donde vivo, así como en diversos medios de comunicación a los cuales he postulado».
Mientras trabajaba en la construcción, esperaba la respuesta. A este medio señaló en una oportunidad que no sólo buscaba irse por la situación laboral, sino que también por razones de seguridad.
La Cónsul de Bolivia en Santiago, con quien abordó el tema, le dijo que tuviera paciencia, que el trámite tardará un tiempo. Sí, tiempo que finalmente para Ossandón llegó, dado que ya se encuentra en La Paz, después que se le concediera formalmente su petición de asilo, como lo apuntó Canal 13, medio que lo entrevistó en Bolivia.
En un reportaje de no más de cinco minutos abordaron su vida en La Paz, ciudad donde se encuentra sin trabajo y a la espera de poder establecerse. Vive en las oficinas del comité cívico, lugar donde lo recibieron como un «hermano» y donde señaló que le gustaría volver a Chile, aunque sabe que nadie le daría trabajo.
«Volver a Chile significa no pedir ni perdón ni olvido. Hay audios en la cual policías chilenos asumen que han hecho causa persecutoria a este comunicador social», dijo.
A la espera de asentarse de manera definitiva, el comunicador se levanta temprano todas las mañanas para practicar yoga, lo que le ha servido para dejar atrás todo lo sucedido.