
La promulgación de la Ley de Seguridad Municipal abre una nueva etapa para el trabajo comunal en espacios públicos, en medio de crecientes exigencias por presencia en barrios y control de incivilidades.
Joaquín López Barraza
La normativa busca fortalecer el trabajo de las direcciones e inspectores de seguridad de los municipios, entregándoles atribuciones más claras para actuar en labores preventivas, mejorar la coordinación con policías y fijar protocolos y responsabilidades para el despliegue en terreno.
En términos simples, la norma apunta a que los equipos municipales puedan operar con mayor respaldo y herramientas, incluyendo la posibilidad de incorporar nuevo equipamiento y tecnología, ampliar dotaciones y, en general, robustecer el sistema de seguridad local, en la medida en que también se asegure el financiamiento para implementar esos cambios.
En La Serena, el jefe de Seguridad Ciudadana municipal, Gonzalo Arceu, sostuvo: «La Dirección de Seguridad Ciudadana del municipio de La Serena cada año levanta un diagnóstico comunal (…) en forma colaborativa con la comunidad».
Arceu recalcó que el rol municipal es preventivo y complementario al policial, a través de recursos humanos y tecnológicos. Entre las principales preocupaciones vecinales mencionó incivilidades asociadas a la pernoctación en espacios públicos, consumo de alcohol en la vía pública y desórdenes nocturnos, además de la inquietud por «la presencia de sujetos ajenos a los barrios, rondando a pie o en vehículos, los que muchas veces toman fotografías a las viviendas».
Según indicó, frente a estos escenarios se han incrementado patrullajes preventivos en sectores con más denuncias y se han reforzado patrullajes mixtos con Carabineros. Agregó que parte de los llamados al 1457 se relaciona con fiestas con música a alto volumen y otros desórdenes durante la noche.
En materia de prevención, Arceu mencionó proyectos de iluminación, aplicación de cámaras y monitoreo, además de la recuperación de espacios públicos mediante retiro de rucos y carpas en plazas u otros puntos que puedan transformarse en focos de inseguridad.
Desde Coquimbo, el alcalde Ali Manouchehri valoró la promulgación como «un importante avance para fortalecer el rol de los municipios como colaboradores en el combate a la delincuencia».
«Era fundamental proteger y profesionalizar a nuestro personal, porque son la línea directa con la comunidad», señaló, subrayando que la normativa entrega facultades y atribuciones definidas.






























