
La nueva autoridad regional, Víctor Pino, fijó como prioridades la seguridad, la escasez hídrica y la economía, adelantó que los nombres de seremis y delegados provinciales deberían definirse en los próximos días y anunció que espera la visita del ministro de Obras Públicas antes de fin de mes.
Por Joaquín López Barraza
Con un discurso de tono personal, pero también con primeras definiciones de gestión, Víctor Pino Fuentes asumió este miércoles como nuevo delegado presidencial regional de Coquimbo, en reemplazo de Galo Luna Penna, y aseguró que sus principales focos estarán puestos en la seguridad, la crisis hídrica y la reactivación económica.
En su primer punto de prensa tras el cambio de mando, Pino adelantó que los nombres de seremis y delegados presidenciales provinciales siguen en revisión y deberían conocerse en los próximos días. Explicó que para cada seremía se enviaron ternas a Presidencia y que actualmente se analizan antecedentes antes de adoptar una definición final. En el caso de Limarí y Choapa, sostuvo que los delegados provinciales podrían incluso definirse antes que los secretarios regionales ministeriales.
La nueva autoridad también anunció que espera la visita del ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, antes de fin de mes, con el objetivo de revisar en terreno proyectos vinculados a agua e infraestructura. En esa línea, reafirmó su intención de empujar la desaladora para La Serena y Coquimbo y de abordar con prioridad la escasez hídrica en la región.
«La seguridad es el foco principal y la gran preocupación del gobierno del presidente José Antonio Kast», señaló Pino, agregando que el trabajo no se concentrará solo en La Serena y Coquimbo, sino también en sectores rurales. Junto con ello, insistió en que el problema del agua seguirá siendo un eje central de su gestión, así como el impulso a la economía regional.
Un relato personal
en el arranque
En sus primeras palabras tras asumir, Pino apeló a su propia trayectoria reciente para graficar el momento que vive. «Hace cinco años atrás, en un día como este, yo me encontraba sin trabajo», dijo, recordando que poco después tomó la decisión de iniciar su camino político.
Según relató, al mes siguiente ya estaba en el Partido de la Gente, meses más tarde en la papeleta parlamentaria y luego fue electo diputado. «Hoy, cinco años más tarde, Dios me da la oportunidad de seguir sirviendo a mi región de Coquimbo», agregó.
Pino agradeció al presidente Kast por la confianza, así como a su familia por el respaldo en este nuevo desafío, y llamó a trabajar con unidad política. «Tenemos 10 parlamentarios, 3 senadores y 7 diputados. Vamos a trabajar con cada uno de ellos para poder hacer que la región de Coquimbo crezca y avance», sostuvo.
Revisión interna y
primeras decisiones
Consultado por la situación de los funcionarios que actualmente se desempeñan en la Delegación Presidencial Regional, Pino indicó que primero realizará una revisión interna antes de adoptar decisiones. Señaló que su equipo recorrerá la institución, conversará con jefaturas y funcionarios, y recibirá informes de las distintas unidades antes de resolver eventuales cambios.
«Todos los que quieran construir van a ser siempre bienvenidos», afirmó, aunque precisó que el tiempo y la evaluación interna irán definiendo la continuidad de las personas que hoy trabajan en la repartición.
El cambio de mando se realizó pasado el mediodía en el edificio del Gobierno Regional y contempló la recepción del nuevo delegado en el frontis, un saludo protocolar con la autoridad saliente y la ceremonia administrativa en el Salón Prat.
Respecto de sus primeros días al mando, reconoció que todavía resta revisar en detalle la carpeta de antecedentes y proyectos entregada por Galo Luna al momento del traspaso, pero adelantó que en los próximos días se debería dar a conocer una agenda más concreta para la región.
«Aquí vamos a trabajar con lo bueno que hizo el presidente Gabriel Boric, pero también vamos a tener que impulsar nuestras propias medidas», dijo. Añadió que el objetivo será levantar soluciones desde la realidad regional y no únicamente desde Santiago. «No queremos que desde la capital nos digan qué es lo que necesitamos, siendo que nosotros sabemos nuestra realidad», afirmó.





























