El presidente regional de la DC en Coquimbo, Darwin Ibacache, afirmó que el partido busca reencantar a su electorado histórico con trabajo territorial y definiciones políticas más nítidas. Sostuvo que la Democracia Cristiana hoy se asume como centroizquierda, con énfasis en seguridad y reactivación económica sin retroceder en derechos sociales.

Por Joaquín López Barraza

Electo hace una semana, el presidente regional de la Democracia Cristiana (DC) en la Región de Coquimbo, Darwin Ibacache, planteó que la colectividad enfrenta un proceso de recomposición interna y territorial, con el objetivo de «volver a reconquistar a los camaradas» que se alejaron por lo que identificó como «definiciones poco claras» del partido.
«Nos pasó la cuenta tener esas definiciones poco claras, y nuestro electorado recibió señales confusas», sostuvo Ibacache, apuntando a que uno de los aprendizajes políticos es que la identidad se juega tanto en el programa como en las alianzas. «Formar parte de un gobierno con una identidad ideológica clara no es compatible con un partido de ‘centro-centro’», afirmó.
En esa línea, señaló que hoy la DC se posiciona con mayor nitidez. «Hoy tenemos una mirada más de centro-izquierda», dijo, agregando que la colectividad no pretende cederle ciertos temas a la derecha: «A veces se piensa que solo es la derecha la que puede hablar de recuperación económica, lo cual no es cierto. Nosotros queremos volver a esos temas, aportando, por supuesto, desde nuestra mirada».
El dirigente remarcó que el partido busca diferenciarse con una agenda que incorpore prioridades ciudadanas, pero con límites claros: «No tenemos miedo de hablar de seguridad y reactivación económica… pero tampoco estamos dispuestos a retroceder en derechos sociales».

«Volver al trabajo en terreno»

Ibacache insistió en que el foco principal estará puesto en el despliegue territorial, a través de instancias locales. «El trabajo ahora es reencantar a nuestros camaradas, volver al trabajo en terreno, a las mesas comunales», señaló, advirtiendo que existe una desconexión entre la agenda política y las preocupaciones cotidianas. «Hoy hay una distancia muy grande entre los temas que discuten los políticos frente a los temas que realmente le preocupan al ciudadano», indicó.
En su diagnóstico, la DC dejó espacio disponible en el centro político, el que —según dijo— ha sido ocupado por nuevas fuerzas. «Hemos visto cómo el Partido de la Gente ha ocupado el espacio que la DC descuidó, con ideas propias de la DC», afirmó. En esa línea, sostuvo que el electorado histórico democratacristiano se identifica con un centro mesurado, capaz de tender puentes y conversar hacia ambos sectores del arco político, sin quedar «amarrado» a los extremos.
Finalmente, al referirse a la disputa por el centro, Ibacache marcó una diferencia con Demócratas: «Lo que nos diferencia de Demócratas es que nosotros no somos de gobierno. Cuando hay una definición clara ideológicamente, es difícil mantenerse neutro».