
Con solo 19 años, el violinista coquimbano Diego Muñoz se encuentra participando en el festival de música clásica más grande y prestigioso de América Latina, que se desarrolla entre el 11 y el 24 de enero en la ciudad de Jaraguá do Sul, en el estado de Santa Catarina. El encuentro reúne a cerca de 450 músicos provenientes de distintos países del continente y contempla instancias formativas, conciertos y evaluaciones a cargo de destacados maestros internacionales.
Muñoz, oriundo de la parte alta de Coquimbo, forma parte de este exigente certamen que, además de conciertos diarios, incluye clases especializadas donde los intérpretes son evaluados constantemente. Durante la semana pasada, el joven músico ya se presentó en recitales de orquesta sinfónica y de cámara, y el martes pasado participó de un concierto social en el hospital de la ciudad, llevando la música a pacientes y personas que atraviesan momentos difíciles.
«El festival entrega reconocimientos especiales otorgados por los profesores, además de un diploma de participación. Es una experiencia muy enriquecedora», explicó el violinista.
Diego Muñoz comenzó su camino musical a temprana edad. A los 9 años inició estudios en guitarra, pero fue al ingresar en quinto básico a la Escuela Experimental de Música de La Serena cuando optó por el violín, instrumento que marcaría su vida. A los 11 años debutó como solista junto a un conjunto de cámara de académicos de la Universidad de La Serena, dando inicio a una carrera en constante ascenso.
Superación
El esfuerzo detrás de su formación ha sido considerable. Desde pequeño, viajaba diariamente desde la parte alta de Coquimbo hasta La Serena, trayecto que le tomaba cerca de una hora y media por tramo. Paralelamente, desde los 12 años integró la Orquesta Regional de Coquimbo, perteneciente a la Fundación Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, lo que le permitió adquirir una sólida base en repertorio orquestal. En 2024, este proceso lo llevó a integrar la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil.
A los 17 años, Diego se trasladó a Santiago, rindió cuarto medio mediante exámenes libres e ingresó a la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde actualmente cursa su tercer año de Interpretación Musical en Violín.
La participación en el festival brasileño no estuvo exenta de dificultades económicas, ya que los resultados de la audición se entregaron con poco margen para planificar el viaje. Sin embargo, el joven músico destaca la importancia de buscar oportunidades internacionales como una forma de complementar la formación académica, generar redes y proyectar una carrera profesional.
Más allá de sus logros, Muñoz enfatiza la necesidad de incentivar la música en niños y jóvenes de la región de Coquimbo, resaltando el valor de instituciones públicas y gratuitas como la Escuela de Música de La Serena y las escuelas de artes existentes en la zona. «Hay herramientas de altísimo nivel que permiten a los chicos formarse con profesores universitarios y soñar en grande», señaló.






























