
Claudia Galleguillos valoró el arraigo nacional decretado contra la rectora y directores del establecimiento, formalizados por dos presuntos cuasidelitos de lesiones. Asegura que su hija sigue en rehabilitación y que deberá operarse nuevamente este año.
Valentina Echeverría O.
Como «un alivio pequeño, pero alivio» calificó Claudia Galleguillos la decisión del Juzgado de Garantía de La Serena, que decretó arraigo nacional para la rectora y miembros del directorio del Colegio Alemán, formalizados por cuasidelito de lesiones tras el accidente ocurrido en mayo de 2023, donde dos alumnas resultaron con quemaduras graves.
En conversación con Diario La Región, la madre de una de las niñas afectadas señaló que como familia quedaron «contentos» y «conformes» con la medida cautelar. «Hasta el final nunca se sabe, porque a veces los fiscales después dicen ‘no, no voy a formalizar’, así que hasta el último día no estábamos 100% seguros», comentó.
Sobre lo que viene, Galleguillos explicó que el tribunal fijó un plazo de 180 días de investigación. «Después viene otra audiencia y después viene el juicio, y al fin se va a cerrar todo este proceso», señaló.
La madre también cuestionó dichos entregados por la defensa del establecimiento tras la formalización. «Se dijo que habían pagado los gastos médicos y que nos habían apoyado en todo momento, y eso no es verdad», afirmó, precisando que los tratamientos han sido costeados por su familia. «Ellos lo que sí, y nunca lo hemos negado, es que nos aportaron cuando estuvimos con el alojamiento y alimentación en Santiago», agregó.
Actualmente, su hija continúa en rehabilitación y deberá someterse nuevamente a una intervención médica. «Ahora mi hija se tiene que operar de nuevo. Todos los años se ha tenido que operar, porque es por lo menos una operación al año», sostuvo. Sobre el impacto emocional, reconoció que «sí está un poco triste, pero hay que hacerlo nomás».
El caso se remonta al 12 de mayo de 2023, cuando al interior del casino del Colegio Alemán se volcó un equipo donde se calentaban alimentos tipo «baño María» con agua caliente, provocando graves quemaduras en dos alumnas de cuarto básico.






























