
La presencia del empresario busca escalar el conflicto hídrico regional al nivel central y presionar decisiones estructurales en medio de la sequía prolongada que afecta a la zona. «Queremos propuestas concretas, cronogramas y responsabilidades claras», afirmó Marcos Carrasco.
Por Joaquín López Barraza
La visita del empresario Juan Sutil a la Región de Coquimbo se concretará este martes, en el marco de un conversatorio presencial organizado por la Multigremial regional, instancia que busca abrir el debate sobre el proyecto de la denominada «carretera hídrica» y, al mismo tiempo, instalar la crisis hídrica local en la agenda nacional, en un contexto de sequía prolongada y tensiones crecientes por el uso del recurso.
La actividad se desarrollará a partir de las 19:00 horas en el auditorio de la Universidad Central, en La Serena, y reunirá a representantes del mundo empresarial, autoridades, academia y actores locales.
Para los organizadores, el encuentro no apunta solo a una exposición técnica, sino a marcar una señal política respecto de la urgencia de avanzar en decisiones estructurales que permitan enfrentar la escasez de agua en la región.
Así lo reconoce el presidente de la Multigremial, Marcos Carrasco, quien plantea que la presencia de Sutil —con redes en el mundo empresarial y político— busca romper el tratamiento episódico que ha tenido el problema del agua en la región.
«La crisis hídrica de Coquimbo no es nueva, pero sigue sin resolverse. Traer a una figura de alcance nacional permite visibilizarla, atraer atención política y poner presión para que se tomen decisiones que no pueden seguir postergándose», sostuvo.
Desde la Multigremial explican que la región enfrenta un punto de inflexión: escasez prolongada, sobreexplotación de cuencas y una creciente competencia entre consumo humano, agricultura, minería y turismo.
En ese contexto, Carrasco advierte que la falta de definiciones de largo plazo está comenzando a transformarse en un freno para el desarrollo regional.
«Hoy no basta con diagnósticos. Necesitamos acuerdos, financiamiento y una hoja de ruta clara, y eso requiere que el tema esté en la agenda nacional», afirmó.
La carretera hídrica como símbolo de un debate más amplio
Aunque el proyecto de la denominada «carretera hídrica» será uno de los temas abordados durante la visita de Sutil, desde la Multigremial insisten en que el foco no está puesto en una obra específica, sino en el modelo de gestión del agua que necesita la región.
«No se trata solo de hablar de una carretera hídrica. Aquí hay que discutir cómo se financia la infraestructura, cómo se coordinan los distintos usos del agua y qué tipo de institucionalidad necesitamos para enfrentar el estrés hídrico», explicó.
Para Carrasco, una mirada nacional puede cumplir un rol clave en ese proceso. «Una figura como Juan Sutil tiene capacidad de conectar actores, acceder a instrumentos de financiamiento y llevar las demandas regionales a espacios donde hoy no están siendo escuchadas», sostuvo, subrayando que el objetivo es convertir un problema local en una prioridad país.
Señal política
al nivel central
La Multigremial no oculta que uno de los objetivos centrales del encuentro es enviar una señal directa al Gobierno y a las autoridades nacionales.
Carrasco es explícito en ese punto: «La presencia de un actor de este nivel es una forma concreta de decir que Coquimbo necesita decisiones estratégicas, no soluciones transitorias. El agua no puede seguir tratándose como una emergencia puntual».
A su juicio, la región requiere inversiones sostenidas, marcos normativos que faciliten la gestión integrada del recurso y mecanismos de financiamiento de largo plazo.
«Si no se toman decisiones ahora, el costo económico y social va a seguir aumentando. Y eso es algo que queremos que se entienda a nivel central», advirtió.
Desalación: solución parcial,
no estructural
Carrasco también marcó distancia frente a la idea de que la desalación sea una respuesta suficiente al problema hídrico regional.
Si bien reconoció su importancia para garantizar el consumo humano, sostuvo que no resuelve las necesidades de los sectores productivos.
«Las plantas desaladoras son clave para asegurar agua potable, pero no alcanzan para sostener la agricultura, la minería o el desarrollo económico de la región en su conjunto», afirmó.
Desde esa perspectiva, el dirigente gremial insistió en la necesidad de evaluar alternativas complementarias, entre ellas proyectos de transferencia hídrica, siempre que cumplan con estándares ambientales y de participación.
«Cualquier iniciativa de esta magnitud debe hacerse con estudios rigurosos, transparencia y participación real de las comunidades. Sin eso, no hay viabilidad social», señaló.
Lo que viene después
Más allá del conversatorio, la expectativa de la Multigremial es que la visita de Sutil permita abrir una nueva etapa en el debate hídrico regional. Carrasco adelantó que esperan avanzar hacia mesas de trabajo técnico-políticas, con participación de autoridades regionales, municipios, academia, sectores productivos y organizaciones sociales.
«La idea es que esto no quede en una exposición. Queremos propuestas concretas, cronogramas y responsabilidades claras. La crisis hídrica ya está impactando el presente de la región, pero también está condicionando su futuro», concluyó.






























