
Con febrero llegando, el comercio en el centro de La Serena ya exhibe uniformes escolares y precios de temporada 2026. Mientras algunos valoran la posibilidad de organizar gastos, otros ven «terrible» la presión anticipada en pleno periodo de vacaciones.
Por: Valentina Echeverría O.
Poleras blancas, pantalones grises, zapatos negros y mochilas escolares ya ocupan un lugar protagónico en las vitrinas del centro de La Serena. Con febrero a la vuelta de la esquina, la temprana presencia de uniformes escolares no pasó desapercibida entre madres y padres, quienes expresaron sensaciones encontradas frente a un gasto que se instala cuando las vacaciones de verano aún están lejos de terminar.
Durante un recorrido por el comercio local de calle Cordovez, fue posible observar maniquíes vestidos con uniformes completos, carteles que anuncian «escolares 2026» y precios que parten desde los $5.990 en prendas básicas, además de calzado y accesorios pensados para el regreso a clases.
Para Nevenka Vielma, madre de dos pequeños, el adelanto genera una presión difícil de ignorar. «Lo encuentro terrible, por una parte, porque te pone toda la presión ahí, en plenas vacaciones, y ya hay que estar pensando en organizar lo que va a ser el año 2026», señaló. No obstante, reconoce que también existe un lado práctico. «De todas formas, es importante que la gente tenga tiempo para organizar los gastos, ver cómo van a financiar todas esas inversiones a largo plazo que son los hijos».
Una mirada similar, pero con énfasis en los niños, tiene Romina López, profesora diferencial y madre. «Como papás, que los pongan en enero nos anticipa a destinar un monto durante las vacaciones solo para uniformes y útiles», explicó, aunque advirtió que «para los niños es una presión antes de tiempo, les cortan las vacaciones, porque empiezan a pensar en el colegio cuando aún deberían estar libres de eso».
Desde su experiencia pedagógica, López matiza el impacto del adelanto comercial. «Como profesora, siento que también puede ser un beneficio, porque le da más tiempo a los papás para adquirir todo lo que se pide en la lista de útiles. Eso ayuda a que durante el año los niños cuenten con todo y no tengamos que estar solicitando materiales».
Mientras el comercio adelanta la temporada escolar, los niños, niñas y adolescentes ya comienzan a sentir el dolor de estómago por el próximo super lunes y las madres y padres ver cuánto les queda en la cuenta para adelantar compras sin perder de vista los días de vacaciones.































