
Sebastián Bravo, representante legal de la sociedad que maneja el Teatro, confirma que no existen conversaciones ni acuerdos con Alta Cruz SpA y ratifica que seguirán la vía judicial para continuar con la gestión del recinto.
Bastián Álvarez Pardo
Un recurso de queja ante la Corte Suprema presentará Teatro Centenario SpA, con el objetivo de paralizar el procedimiento que la obliga a entregar, el próximo 16 de diciembre, el inmueble en el que funciona el centro cultural serenense, a Alta Cruz SpA.
A menos de un mes de cumplirse la fecha límite para la entrega del Teatro Centenario, por parte de su actual administración a la empresa Alta Cruz SpA, tras el dictamen de la Corte de Apelaciones de La Serena, Sebastián Bravo Söhrens, representante legal de Teatro Centenario SpA, plantea que «presentamos un recurso de apelación, que está en tramitación y un recurso de queja ante la Corte de Apelaciones y ahora presentaremos el recurso de queja ante la Corte Suprema, para paralizar la entrega del inmueble».
Frente a este escenario, Bravo señala que «tenemos varias herramientas legales para seguir frenando esto (…) y aún hay que esperar qué decide el tribunal (la Corte de Apelaciones), ya que no es algo fijo».
Este jueves, Luis Retamal, representante de Alta Cruz SpA, empresa arrendataria del teatro y quien mantiene una querella por estafa en contra de Teatro Centenario SpA, planteó en DIARIO LA REGIÓN, que existe disponibilidad, junto con Rent Light, para mantener la cartelera del Teatro hasta que se concrete la entrega del recinto a la nueva administración, a la vez que deslizó que existe disponibilidad para llegar a un acuerdo con quienes gestionan el centro cultural desde 2022.
En función de ello, Sebastián Bravo es categórico en señalar que «parece ser un muy buen deseo para Luis Retamal, pero ellos no tienen la marca del Teatro Centenario, no tienen la agenda construida y tendrían que hacer un trato con nosotros y no tenemos ningún trato con ellos. Además, Inversiones Alta Cruz está hablando por terceros, ya que se refiere a algo que tanto yo como Rent Light harían y, de acuerdo con un principio legal, nadie puede comprometer hechos de terceros».
«Fui yo quien restauró el Teatro, creyendo en las mentiras de Luis Retamal, quien hoy pretende quedarse con mi inversión y consolidar su estafa y eso es exactamente lo que indicamos en nuestra querella presentada en 2024», concluye Sebastián Bravo.





























