
Cabe mencionar que la macha se encuentra en veda en la región de Coquimbo hasta 2031, razón por la que su extracción solo está autorizada en las Áreas de Manejo, operadas por organizaciones de pesca artesanal debidamente inscritas, medida que permite garantizar la sustentabilidad y biodiversidad de este recurso dado su alto nivel de explotación.
Por René Martínez Rojas
Fue en enero de este año cuando varios sujetos fueron detenidos por la extracción ilegal de machas en playas de La Serena. Una historia de nunca acabar, se quejan quienes se dedican a esta labor de manera oficial.
Y que por cierto son más de 200 las personas que conforman el gremio, explica Franklin Zepeda Godoy, presidente de la Asociación General de Pescadores de la Caleta San Pedro.
Su molestia radica en que por años han esperado «acciones más concretas», pero que no se han llevado a cabo.
Advierte que este panorama «viene dándose hace muchos años, pero en el último tiempo se ha incrementado. ¿Y sabe por qué? Porque al final no hay ningún respeto por el borde costero. Antes por lo menos estas personas lo hacían a ciertas horas, del día de manera acotada, pero ahora es todos los días…».
Y todo en sectores acotados, en lugares y horarios identificados, «entonces si uno tiene un lugar y la hora, es cosa de articularse y tomar acciones más concretas», se lamenta.
Generalmente cuando empieza la temporada estival es cuando más ocurren estos hechos «y es cuando quedamos de lado. Sin embargo, el problema es que ahora han aumentado más los robos y es precisamente porque se han sumado más actores».
Esto –admite- trae incluso otros inconvenientes, «porque al final la gente prefiere ser ilegal que legal, puesto que ven que los ilegales lucran y la gente va por una cuota determinada del recurso macha. Además, va en desmedro de las familias del sector, ya que en la Caleta San Pedro existe un número importante que vive solamente de este recurso».
Sin recambio
Son cerca de 200 personas agrupadas en la organización, muchas mujeres jefas de hogar, y la pérdida económica es enorme, ya que son entre 3 a 4 toneladas diarias lo que están perdiendo debido a esta extracción.
Explica que el molusco tiene un tamaño y su ciclo, pero las personas ilegales «arrasan con todo y eso va en desmedro del banco, porque con el tiempo no va a haber recambios y si esto continúa va a estar devastado el banco de machas y colapsará porque no existirá un recambio».
Para hacer la diferencia, explica que «nosotros solamente sacamos la macha adulta que ya cumple su ciclo con los desoves correspondientes, pero el ilegal saca incluso los juveniles, de todos los tamaños, por lo que el día de mañana el banco se va a depredar completo».
Como gremio tienen reuniones y mesas de trabajo, «pero al final no hay acciones concretas» y aunque a veces realizan algún operativo y detienen a estas personas, «es esporádico y no hay una constancia».
Reconoce Zepeda que si uno no tiene el control de una actividad que es lucrativa, «obviamente que se van sumando más personas y esto va a ser incontrolable».
La mayoría de las veces estas extracciones ocurren en el sector del Maquipay, cercano al río Elqui, y Punta Teatinos, que son los lugares donde se da la baja marea.
Al respecto, da cuenta que estas personas incluso «tienen todo un sistema de vigilancia, puesto que entran hasta en sus camionetas, así que tienen todo un sistema e inclusive funcionan como si fueran un gremio».






























