La directiva regional del partido acusó una presunta utilización del aparato municipal para «amedrentar y obstaculizar» la labor fiscalizadora del edil. El conflicto escaló en el Concejo Municipal, luego que David Díaz lo tildara de «ignorante supino».
Por René Martínez Rojas
Lo que comenzó como una renovación natural en el Concejo Municipal de Coquimbo tras la salida de Vicente Cortés hacia el Gobierno (asumió como seremi de Agricultura), se ha transformado en un verdadero terremoto político.
Es que la llegada del abogado Jairo Muñoz (RN) al cuerpo colegiado no ha sido silenciosa; por el contrario.
Y la «bomba» estalló precisamente cuando Muñoz, mediante la lectura de una carta en plena sesión, denunció una serie de presuntas irregularidades en contrataciones y desvinculaciones de funcionarios municipales. Sin embargo, el punto de mayor fricción fue la denuncia de haber sido expulsado de una reunión vecinal en el sector de la Parte Alta, pese a contar con la invitación formal de la comunidad, bajo el argumento de presuntas «órdenes superiores».
Dura respuesta
del Ejecutivo
La reacción del municipio no se hizo esperar y lejos de calmar las aguas, elevó el tono. Esto, porque el alcalde (S) David Díaz respondió con dureza a las acusaciones del nuevo concejal:
«Lamento que usted sea un ignorante supino que, siendo abogado y concejal, desconoce la ley y las normas», fustigó Díaz en el concejo, marcando un punto de quiebre en el respeto institucional entre las autoridades.
Ante este escenario, ahora fue la directiva regional de Renovación Nacional quien salió al paso para blindar a su representante en el municipio porteño.
Acusación
de «Gestapo»
Mediante un comunicado, el partido calificó los hechos como una «señal alarmante de utilización del aparato municipal para excluir, amedrentar y obstaculizar el ejercicio legítimo de las funciones fiscalizadoras de una autoridad comunal, cuestión absolutamente incompatible con una administración democrática y transparente».
De hecho, la directiva fue más allá y comparó las tácticas de la administración con métodos de control totalitarios, «ya que la Municipalidad de Coquimbo no puede transformarse en una suerte de Gestapo política contra quienes representan una línea distinta a la del alcalde».
Y agrega que «en democracia las diferencias políticas se enfrentan con argumentos y transparencia, no mediante humillaciones, exclusiones ni intentos de silenciamiento. Ningún funcionario ni autoridad puede pretender impedir el contacto entre concejales y dirigentes sociales, menos aun utilizando presiones o actos arbitrarios».
Para el partido , las supuestas descalificaciones sufridas por Muñoz durante la sesión municipal representan un «ambiente de tensión impropio». Por ello, han solicitado formalmente que el alcalde Ali Manouchehri adopte medidas correctivas e instruya investigaciones administrativas y sumarios contra los funcionarios que habrían impedido el contacto del concejal con los dirigentes de la Parte Alta.































