Carabineros instruyó un sumario administrativo para establecer eventuales responsabilidades, mientras que cercanos a la joven plantearon que era víctima de sostenidos maltratos físicos y psicológicos por parte de su pareja.
Por: Bastián Álvarez Pardo
Profundo pesar ha causado en las filas de la policía uniformada y en su entorno cercano el fallecimiento de la cabo segundo de Carabineros que decidió terminar con su vida utilizando su arma de servicio, en dependencias del Laboratorio de Criminalística de la institución.
En un comunicado público difundido este viernes, Carabineros informó que «una vez conocido el hecho, se activaron de inmediato los protocolos institucionales correspondientes, informándose al Ministerio Público, el cual instruyó diligencias investigativas destinadas a esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los hechos».
Además, Carabineros indicó que tras ocurrir el hecho, se brindaron todos los primeros auxilios a la carabinera, posteriormente, se encargaron diligencias a la Policía de Investigaciones y se instruyó un sumario administrativo a fin de establecer eventuales responsabilidades.
Por su parte, según indicó el Grupo de Motoqueras Cuarta Región, organización a la que pertenecía la carabinera, conocida en su entorno como «Orus», sus amigas y compañeras fueron testigos de constantes maltratos físicos y psicológicos hacia la joven por parte de su pareja, los que fueron denunciados por su entorno cercano.
«Tenemos convicción y fe en que se van a esclarecer los sucesos que llevaron a su fallecimiento. Esta lamentable noticia nos afecta enormemente; ya que fuimos testigos de abusos y maltratos, tantos físicos como psicológicos hacia su persona. Las denuncias ya están interpuestas y condenamos enérgicamente este tipo de conductas», indicó Motoqueras Cuarta Región en una declaración pública en Instagram.
Según una versión de sus cercanas, recogida por Mi Radio, la carabinera sufría abusos por parte de su pareja, un hombre de 52 años, «de perfil narcisista», los que habrían sido advertidos por la mujer ante sus superiores, quienes le brindaron apoyo psicológico y la reubicaron en el pabellón de solteros de la institución.
Dichos maltratos, además, habrían sido evidenciados por las amigas de Orus a través de redes sociales; sin embargo, fue ella misma quien les pidió borrar las publicaciones, lo que constituye otra muestra del tipo de relación que la joven policía debía vivir, indica en su sitio web la radio.
De acuerdo con lo indicado por el medio, en base a las declaraciones e información entregada por el entorno de la carabinera, este lunes se realizaría en dependencias de Carabineros un responso religioso en su memoria, mientras que se analiza abordar el caso como parte de la Ley Antonia, que tipifica el suicidio femicida y la inducción al mismo.































