En la zona crítica de «El Arenal», el 9° Distrito San Juan ejecutará obras clave de ampliación y canalización hidráulica reutilizando materiales y optimizando personal propio ante la escasez de fondos.
Aprovechando la disminución estacional del tránsito vehicular en la alta montaña, el 9° Distrito de Vialidad Nacional San Juan ha puesto en marcha un plan estratégico de infraestructura en la Ruta Nacional 150. El objetivo central es optimizar el corredor que conduce al Paso Internacional por Agua Negra, proyectándolo no solo como una ruta turística, sino como una vía clave para el futuro transporte de exportación regional.
El Ingeniero Enrique Edgardo Manni, jefe del distrito local, coordinó junto a la División Conservación el inicio de las tareas en el sector crítico conocido como «El Arenal» (kilómetro 355). En un contexto económico complejo y de recursos financieros sumamente escasos, la repartición apeló a la ingeniería y a la optimización para ejecutar los trabajos bajo la modalidad de «por administración», es decir, utilizando campamentos fijos, talleres móviles y personal idóneo de la propia repartición, eliminando así los costos de contratar consultoras externas.
Dos ejes prioritarios en la alta montaña
Las obras civiles e hidráulicas planificadas para este sector se concentran en dos intervenciones fundamentales:
· Ampliación de los radios de giro: Se realizará un ensanche geométrico de las curvas más complejas del trazado de montaña. Esta mejora busca adecuar el camino para posibilitar, a mediano y largo plazo, el tránsito seguro de camiones de gran porte y vehículos con acoplado.
· Entubamiento sustentable a costo cero: Para terminar con las recurrentes inundaciones por deshielo y aludes que afectan la calzada, se ejecutará una obra de canalización hidráulica. Con un alto sentido de la optimización, se reutilizarán caños y materiales remanentes que se encontraban en depósito de otras obras viales, reduciendo el costo de inversión en materiales a cero.
Con estas intervenciones, el tramo de 34 kilómetros de tierra que resta consolidar en la alta montaña quedará preparado para mejorar el flujo turístico actual y sentar bases firmes para la logística comercial a gran escala.
«No teníamos dinero, así que tuvimos que pensar», destaca la célebre premisa del Premio Nobel Ernest Rutherford que hoy guía el plan de contingencia de Vialidad Nacional ante la falta de presupuesto tradicional.
Ingenio topográfico y táctica en el terreno
Además de las obras estructurales, el personal técnico implementará un sistema de monitoreo predictivo del deshielo. En lugar de esperar el colapso de la calzada por aludes veraniegos, se utiliza el ingenio topográfico para predecir los cursos de agua y desviar preventivamente las lenguas de barro antes de que toquen el camino.
Asimismo, ante la imposibilidad de financiar flotas masivas de vehículos, Vialidad distribuirá de manera táctica topadoras y cargadoras frontales en puntos geográficos estratégicos y ciegos, permitiendo un despeje inmediato del material de arrastre con el menor gasto de combustible posible.
Más allá de los trabajos técnicos en la ruta, los pasillos institucionales reflejan un reacomodamiento de estrategias políticas en torno al proyecto del corredor biocéanico.
El plan del Gobierno Nacional para la EBITAN
Trascendió de manera extraoficial que el Gobierno Nacional tiene la firme intención de ocupar formalmente los cargos clave de la EBITAN (Entidad Binacional Túnel de Agua Negra) utilizando cuadros técnicos propios. La comitiva argentina pasaría a estar conformada por funcionarios de carrera de Vialidad Nacional, técnicos del Ministerio de Economía de la Nación y diplomáticos de la Cancillería, buscando centralizar el control absoluto sobre las futuras decisiones técnicas y financieras del proyecto fronterizo.
































