La iniciativa del Ministerio de Vivienda busca beneficiar a personas que hoy no califican para ayudas habitacionales tradicionales, pero tampoco consiguen financiamiento bancario. El plan contempla viviendas de hasta 4.000 UF ($161.767.360).

Por: Valentina Echeverría O.

Tener trabajo estable, ahorrar durante años y aún así no poder acceder a una vivienda propia es una realidad común en Chile. Pensando precisamente en ese grupo de familias —- que gana demasiado para optar a subsidios tradicionales, pero muy poco para el banco —- el Ministerio de Vivienda y Urbanismo anunció la creación de un nuevo tramo del subsidio DS1, enfocado en sectores medios.
La iniciativa denominada «Tramo 4» o «Tramo 4.000» permitirá optar a viviendas de hasta 4.000 UF ($161.767.360), ampliando considerablemente el rango respecto al actual DS1, que hoy permite acceder a propiedades de hasta 2.200 UF.
Desde la seremi de Vivienda de Coquimbo, Pablo Cuadra explicó que las medidas anunciadas por el ministro Iván Poduje apuntan «directamente a ayudar a la clase media de nuestro país», detallando que el nuevo subsidio estará orientado a «familias de clase media, jóvenes y técnicos profesionales con ingresos superiores a los actuales beneficiarios del programa, pero que no califican para crédito hipotecario».
La autoridad regional precisó además que, en una primera etapa, el nuevo tramo ofrecerá 2.500 cupos y exigirá acreditar un ahorro mínimo de 200 UF ($8.091.738), mientras que el Estado entregará un subsidio de 400 UF. Asimismo, recalcó que el objetivo es ampliar el acceso a viviendas cuyo valor llegue hasta las 4.000 UF.
En simple, el nuevo tramo busca responder a una realidad de personas con empleo formal y capacidad de ahorro, pero que igualmente quedan atrapadas en una especie de «limbo» habitacional. Por ejemplo, parejas jóvenes que pagan altos arriendos, tienen ingresos estables, pero no alcanzan el sueldo que hoy exigen los bancos para financiar una vivienda nueva.

Fortalecimiento FOGAES

Otro de los anuncios realizados por el Minvu apunta al fortalecimiento del Fondo de Garantía Estatal, más conocido como FOGAES, mecanismo que permite al Estado actuar como respaldo parcial ante los bancos para facilitar el acceso a créditos hipotecarios. La meta del Gobierno es duplicar su alcance y pasar de 50 mil a 100 mil familias beneficiadas durante el actual periodo presidencial.
La iniciativa también buscará reducir dividendos y facilitar el acceso al financiamiento para jóvenes, familias emergentes y sectores medios.
Las medidas forman parte de una estrategia más amplia del Gobierno para impulsar el acceso a la vivienda y reactivar el sector construcción, incluyendo iniciativas como la denominada «Operación Sitio 2.0», que contempla habilitar terrenos estatales para proyectos habitacionales y así disminuir costos de construcción.