En el marco de su aniversario de fundación, la Agrupación de Comunidades Diaguitas “Atunanka Kaylla Kakan” realizó una emotiva ceremonia en Ovalle que combinó espiritualidad ancestral y compromiso ambiental. La Seremi del Medio Ambiente, Jovanka Rendic Véliz, acompañó la actividad y refrendó el rol del pueblo diaguita como guardián del patrimonio natural y biocultural de la provincia del Limarí.
Con una rogativa a los Ancestros y a la Madre Tierra, la Agrupación de Comunidades Diaguitas “Atunanka Kaylla Kakan” de la comuna de Ovalle conmemoró el primer aniversario de su fundación en una jornada que reunió a líderes tradicionales, comuneros y autoridades regionales.
Las rogativas tradicionales por la abundancia y la reciprocidad con el entorno cobraron un sentido de profunda urgencia en esta ocasión. En un territorio históricamente golpeado por la sequía, los comuneros elevaron sus peticiones por las esperadas lluvias en la provincia del Limarí. Estas ceremonias constituyen pilares fundamentales de la espiritualidad y la cosmovisión del pueblo diaguita actual, reflejando una conexión inquebrantable con el territorio y su historia.
La jornada estuvo encabezada por los líderes tradicionales del territorio, entre ellos Fabiola Araya Araya, presidenta de la agrupación, quien subrayó el profundo significado que este encuentro tiene para su pueblo. “Esta actividad es celebrar el comienzo, un paso en la revitalización de nuestro pueblo; rescatar nuestra cultura y lo que dejaron nuestros antepasados. Fue una jornada muy bonita, donde fluyó la energía, y agradecemos a todos los presentes que pudieron acompañarnos en nuestro aniversario”, expresó la dirigente indígena.
Alianza entre biodiversidad y saberes ancestrales
La ceremonia contó con el respaldo del Gobierno a través de la Seremi del Medio Ambiente de la Región de Coquimbo, Jovanka Rendic Véliz, quien se hizo presente para acompañar a los comuneros y reafirmar el compromiso del Estado con la protección del patrimonio natural y biocultural del territorio.
La autoridad ambiental puso en valor el rol de las comunidades originarias como guardianas de la naturaleza y de la memoria viva del territorio. “El resguardo de nuestra biodiversidad y los ecosistemas locales no puede entenderse sin el respeto y la puesta en valor de los saberes ancestrales de las comunidades originarias. El pueblo diaguita ha sido históricamente un protector del territorio, y como Seremi del Medio Ambiente seguimos firmes en el compromiso de trabajar de la mano con las comunidades por un desarrollo sostenible que reconozca estas raíces y proteja el patrimonio natural de la provincia del Limarí”, señaló la Seremi Jovanka Rendic.
La jornada concluyó con un llamado a seguir fortaleciendo el vínculo entre el sector público y el mundo indígena, impulsando un trabajo colaborativo que permita resguardar los recursos naturales de la zona y garantizar la transmisión de la cultura y los saberes tradicionales a las futuras generaciones.



































