Aunque la suspensión de la Pampilla golpeó fuerte a vecinos y comerciantes, el alcalde de Coquimbo Ali Manouchehri, aseguró que septiembre aún podría traer una sorpresa. Además se confirmó la realización de un evento solidario los días 22 y 23 de agosto en el edificio consistorial.

Por Javiera Escudero

El jefe comunal explicó que la suspensión respondió a que el municipio debió redestinar recursos para enfrentar la catástrofe. «El Presidente y el ministro de Hacienda dijeron que la reconstrucción parte recién el 2027, entonces la respuesta inmediata la tuvimos que dar nosotros. Hemos invertido cerca de seis mil millones de pesos en maquinaria, recuperación de caminos, conexión de caletas y apoyo a las familias», indicó.

Sin embargo, precisó que, si los estudios determinan que el recinto de la Pampilla es seguro, podría desarrollarse una actividad. «Si no es ahí, capaz que sea en el Barrio Inglés o en otro lugar. Lo importante es reactivar», afirmó.

«La Pampilla es una explanada de tierra y hay que revisar cómo quedó tras las lluvias. Si las condiciones lo permiten, podríamos levantar algo».

Manouchehri sostuvo que el objetivo es que Coquimbo llegue a septiembre con sus playas, caletas y principales atractivos completamente operativos para recibir turistas. A su juicio, la recuperación no pasa solo por reconstruir infraestructura, sino también por devolver el movimiento económico a los rubros más golpeados.

«La mejor ayuda para la reconstrucción es que la gente venga a Coquimbo, vaya a las caletas, a los restaurantes, a los hoteles y al comercio. La Pampilla es un ícono que beneficia a toda la región, porque quienes llegan también recorren el Limarí, el Valle de Elqui y otros destinos», señaló.

El alcalde destacó que la decisión inicial de suspender la fiesta contó con un amplio respaldo ciudadano, pese al costo político que implicaba. «Muchos pensaban que la reacción iba a ser negativa, pero el apoyo fue cercano al 80%. Eso no significa que renunciemos a la reactivación. La Pampilla es un ícono regional y mueve la economía de toda la zona. Queremos que quienes tenían pensado venir a Coquimbo igual lo hagan».

El alcalde también salió en defensa de los eventos masivos organizados por los municipios, asegurando que muchas veces son criticados sin considerar el impacto económico que generan.

«Se ha vuelto una tendencia cuestionar los eventos culturales, pero cuando uno conversa con los gremios se da cuenta de que gracias a esas actividades aumentan las ventas y llegan más visitantes. Lo mismo pasó con el Festival de Coquimbo y con la Pampilla.

Cuando uno mide todo lo que generan para la gastronomía, hotelería, comercio y los servicios, entiende que no son un gasto, sino una inversión para dinamizar la economía», sostuvo. En ese contexto, adelantó que el municipio seguirá impulsando iniciativas que permitan levantar la actividad económica de la comuna tras la emergencia.