Las ráfagas hicieron volar carpas y obligaron a detener el espectáculo mientras las estructuras del escenario comenzaban a moverse. El animador Simón Oliveros reconstruyó los minutos de tensión y comerciantes relataron las pérdidas y frustración que deja la suspensión.
Por: Valentina Echeverría O.
«Con el dolor de nuestro corazón vamos a suspender». Así lo anunció durante la mañana de este viernes el alcalde de Vicuña, Mario Aros, confirmando que la Pampilla de San Isidro 2026 no continuará debido a las condiciones meteorológicas que han afectado a la comuna durante las últimas horas.
La decisión llega después de una compleja noche en el tradicional recinto. Las fuertes ráfagas de viento obligaron primero a detener la jornada inaugural, mientras las condiciones comenzaron rápidamente a complicarse en distintos puntos de la pampilla.
Durante este viernes, además, las precipitaciones continuaron afectando al sector, escenario ante el cual el municipio optó finalmente por suspender las actividades, como el acto y desfile del 18 de septiembre, priorizando la seguridad de asistentes, trabajadores y comerciantes.
Minutos de tensión
Uno de quienes presenció desde el escenario cómo cambió el panorama en cuestión de minutos fue el periodista y animador Simón Oliveros, quien relató que inicialmente comenzó a soplar un viento tibio que rápidamente aumentó de intensidad.
«Fue una situación bien complicada la que vivimos anoche junto a la Stefi (Stefi Rojas, coanimadora) desde el punto de vista de la animación, porque estaba soplando el viento, un viento bien tibio que comenzó rápidamente. Fue superápido, como entre un show y otro, que comenzó a soplar con ráfagas muy intensas».
La señal de alerta llegó cuando las estructuras instaladas en el escenario comenzaron a ceder ante la fuerza de las ráfagas. «Cuando nos dimos cuenta de que la situación estaba complicada, es cuando ya se empezaron a mover mucho las luces y todas las pantallas que habían, que eran bien pesadas. Ahí fue cuando rápidamente se tomó la decisión de suspender el show que estaba en desarrollo», explicó Oliveros.
El animador tuvo entonces que salir al escenario para comunicar lo que inicialmente sería una suspensión temporal. Según relató, su compañera Stefi no pudo acompañarlo debido al movimiento que registraban las estructuras.
«Rápidamente, con la gente de seguridad, nos alejamos todos del escenario para que no corriera ningún riesgo y ahí la situación cada vez comenzó a ponerse más difícil, porque las ráfagas iban cada vez más fuertes… comenzaron a volar algunas carpas. Fue una situación bien compleja».
Comerciantes afectados
La suspensión golpeó especialmente a los comerciantes que habían invertido para aprovechar uno de los fines de semana más importantes del año. Entre ellos se encuentra Alexis Monroy, de la Picá de la Guilla, quien lleva cerca de cuatro años instalándose en la Pampilla de San Isidro. El comerciante recordó que el año pasado también enfrentaron viento durante las celebraciones, aunque esta vez la intensidad fue completamente distinta. «Pensamos que este añito iba a ser lo mismo, pero fue mucho más fuerte. Tuvimos que echarnos piedras a los bolsillos pa’ no volarnos».
Más allá de la emergencia vivid































